En la localidad de El Dorado, provincia de Misiones, funciona el aserradero Establecimiento Don Guillermo. Hace 4 años que cuentan con una caldera capaz de generar energía eléctrica a partir de la quema de residuos boscosos como costeros, aserrín, viruta, corteza, despuntes, entre otros.

Cristian Griuber, uno de los ingenieros responsables del proyecto, detalla a energiaestrategica.com que al día de hoy producen entre 1,6 y 1,7 MWh, suficientes para abastecer de electricidad a todo el predio de la empresa. “Generamos energía y la autoconsumimos en isla”, describe.

Asegura que la producción de biomasa forestal es sobrante, por lo que con una inversión para la compra de tecnología y un marco regulatorio adecuado que facilite la inyección de energía eléctrica, en el corto plazo podrían estar entregando a la red 500 KWh.

No obstante, Griuber reconoce dos problemas. Por un lado, la falta de financiamiento para la inversión necesaria, por lo que requieren apoyo de financiamiento estatal; por el otro, y quizá el más engorroso, las trabas burocráticas que todo emprendedor de este tipo debe sortear y que aún no están definidas con claridad: como arreglos con la distribuidora, estabilidad en las redes, un precio del MWh rentable, entre otras cuestiones.

Por el momento el ingeniero tiene buenas expectativas con la asunción del nuevo gobierno y confía que a futuro se puedan desarrollar este tipo de proyectos con mayor facilidad. “Por lo menos en campaña dijo (por Mauricio Macri) que iba a apostar por las energías renovables; esperemos que así sea”, se esperanza Griuber.