El pasado 17, finalmente ingresó a la Cámara Alta el proyecto de la nueva Ley de Hidrocarburos. El último borrador plantea un pacto fiscal, que contemplaría el incremento de la alícuota de regalías en hasta un 18 por ciento y permitiría la participación de las provincias en la redacción del pliego modelo en las nuevas licitaciones de áreas de exploración, entre otras modificaciones.

Con relación al tema, Luis Pedro Stinco, consultor de Oleumpetra y docente de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y del Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA), enfatizó en la importancia de definir un marco regulatorio y darle peso a todas las actividades vinculadas con hidrocarburos. “Porque la falta de definición genera que cualquier potencial inversor desista de hacerlo”, aseguró.

El profesional explicó que los cambios que permitieron el acuerdo “convienen a algunos más que a otros”. No obstante, destacó como esencial que los diferentes artículos promuevan la exploración y producción.

“El objetivo primero de esta Ley debe ser la solución de problemas básicos. Es necesarios propiciar un ambiente que permita romper con la inercia que generó una baja en los niveles de producción y de reserva. Si logramos revertir esa situación y generar un ámbito de negocios con la legislación correspondiente, la industria se reactivará por sí sola”,  indicó.

Ya logrado el consenso, el profesional aseguró que habrá que esperar para saber de qué manera la normativa beneficia o perjudica al Estado Nacional con respecto a los Estados provinciales, y como influirán sobre las empresas que ya están instaladas. Esto irá en consonancia también con su distribución geográfica y su ubicación dentro de las cuencas productivas.

“Todas aquellas empresas que vengan y se instalen como nuevas, ya habrán hecho un proyecto económico en función de la nueva ley. El mayor problema, recae por el contrario sobre la empresas que ya están instaladas”, señaló.

En este escenario, Stinco sostuvo que el cuerpo jurídico del proyecto será definitivo a la hora de determinar las formas de incentivar a las empresas para que vuelquen su actividad a los reservorios no convencionales. Y dijo también que “es muy prematuro para hablar de autoabastecimiento”, porque previamente se debe profundizar en proyectos de recuperación secundaria y terciaria masivos.

De acuerdo con la última información a la que pudo acceder este medio, la discusión de la iniciativa se llevará a cabo en un plenario de tres comisiones encabezado por la de Asuntos Constitucionales, a partir del 30 de septiembre. Con relación a esto, Stinco arrojó que “los tiempos para su tratamiento dependerán de necesidades concretas”.

“Las no petroleras imagino se alinearán con el Gobierno Nacional, no imagino que haya ninguna sorpresa. Por otro lado, la oposición va a plantear su inconformismo. Respecto de su sanción y puesta en funcionamiento, entiendo que es una decisión de agenda política”, culminó.