El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) publicó los resultados del estudio “Potencial de energías renovables de la Ciudad de México”. Se trata de una iniciativa realizada en el marco de una cooperación técnica con la Secretaría de Energía (SENER) en apoyo a dirección de sustentabilidad energética de la Secretaría de Desarrollo Económico de la CDMX (SEDECO).

El estudio reveló que las tecnologías con mayor potencial a explotar son la solar fotovoltaica para generación distribuida, la solar térmica y turbinas a base de biogás en plantas de tratamiento de aguas residuales tienen mayor potencial.

De allí, “los potenciales de aprovechamiento de energía solar equivalen al 48% del consumo actual de energía eléctrica, y al 38% del consumo de Gas Licuado de Petróleo (LP)”

Aquello se concluyo tras considerar que “A pesar de no ser una entidad generadora de energía eléctrica, la Ciudad de México fue en 2017 la tercera entidad mayor consumidora en el país en la que existan plantas de generación de energía eléctrica con 12.6 TWh/año, equivalente al 6.2% del total nacional”, de acuerdo con el Sistema de Información Energética de la SENER. (ver más)

Puntualmente, para generación distribuida, la Metodología de Estimación y Resultados del Potencial Renovable Aprovechable consideró del área comercial y residencial –617.4 km2– su Área apta para instalar paneles, esta dió como resultante 83.2 km2 que podrían contener 4,705 MW de capacidad instalable.

En tanto que, la eólica para generación distribuida aún no resultaría competitiva porque su costo “supera la tarifa promedio de CFE en tarifas de bajo consumo”.

Por su parte, los parques renovables utility scale tampoco serían la opción más viable ya que, con tecnología solar serían poco factibles –“Sólo se ubicaron 2 zonas con potencial pero en área de suelo de conservación”–, y tampoco con eólica –“No se registraron zonas clasificadas con alto potencial”– debido a las características de los vientos.

Para dar con esos resultados, se realizó un análisis basado en el Atlas Nacional de Zonas con Alto Potencial de Energías Limpias (AZEL), el Inventario Nacional de Energías Renovables (INERE), el Sistema de NREL National Solar Radiation Database (NSRDB), el sitio Surface meteorology and Solar Energy (SSE) del Atmospheric Science Data Center de la NASA y el Sistema de Información Energética (SIE) de la SENER.

Sus autores, José Antonio Urteaga Dufour y Lucía Cortina Correa, concluyeron que aquel aprovechamiento de las energías renovables puede además “beneficiar al sector económico y energético de la Ciudad de México al generar empleos y atraer inversiones”. 

Aquellos resultados, según el BID, “invitan a reflexionar sobre cómo aprovechar la metodología para estimación de potenciales de aprovechamiento de energías renovables en otras ciudades de América Latina y el Caribe”.