Emilio Guiñazú es ingeniero Industrial egresado de la Universidad Nacional de Cuyo, con una maestría en liderazgo de negocios otorgada por la Escuela de Graduados en Liderazgo Empresarial en Monterrey, México. La semana pasada dejó la gerencia General de la empresa líder en desarrollo de equipos renovables IMPSA (Wind) para hacerse cargo de la Subsecretaría de Energía y Minería de Mendoza.

En diálogo con energiaestrategica.com señala que el traspaso de gestión en su provincia (donde se impuso el radical Alfredo Cornejo sobre al candidato del Frente para la Victoria Adolfo Bermejo) ha sido “bastante bueno” en materia energética, al punto que continúan trabajando mancomunadamente para consumar una transición ordenada. “Nos encontramos todos tirando para el mismo lado”, saluda Guiñazú.

En cuanto a proyectos, el nuevo funcionario reconoce que la anterior administración se centró demasiado en la explotación de los hidrocarburos, situación que buscarán cambiar.

Si bien reconoce que el sector hidrocarburífero es “fundamental” para la provincia de Mendoza, y piensan continuar explotándolo, le darán el mismo protagonismo a las energías renovables. “Mendoza tiene un potencial enorme en fuentes primarias de energía y queremos desarrollarlo”, enfatiza y explica que el objetivo estará centrado en que la provincia del cuyo vuelva a ser exportadora de energía y ya no importadora.

Es por ello que, en el corto plazo, la Subsecretaría buscará concretar 2 proyectos solares que corresponden a la anterior administración y no llegaron a concretarse: Valle Solar I de 20 MW, ubicado en el Parque Industrial de Luján; y un parque solar a escala prototípica de 1 MW.

En lo que respecta a energía eólica, reflotará el proyecto de El Sosneado, aquel complejo eólico de 150 MW que se pretende desarrollar en tres módulos de 50 MW. Actualmente están gestionando una tarifa PPA con CAMMESA.

De igual modo, Guiñazú destaca que otro de los ejes estará puesto en montar presas hidroeléctricas, sobre todo por su característica de multipropósito. “Será necesario para la regulación de los stock de agua, para poder abastecer los diferentes oasis de la provincia, y obviamente producir energía eléctrica”, observa.

Entre los proyectos más importantes se encuentra Portezuelo del Viento, que fue negociado a través de una compensación económica que adeudaba Nación pero nunca se ejecutó. “Esperemos que los nuevos aires políticos contribuyan a que esto se resuelva”, se esperanza el funcionario.

Asimismo, sobre la cascada del Río Mendoza, la construcción de 3 diques que, además de regular el stock de agua de la población norte de la provincia, podrían contener una potencia nominal de 1200 MW. “Son proyectos que se han estudiado en algún momento y ahora buscaremos ponerlos en marcha”, aclara.

Tenemos profesionales muy competentes en el sector y lo que hace falta ahora es una buena coordinación, un lanzamiento de los proyectos que se soporte con el sector privado para conseguir inversores. Con un marco legal adecuado y el apoyo del estado nacional, si tenemos buenos proyectos los inversores van a llegar”, confía el ex gerente de IMPSA.

Sobre nuevas propuestas, anticipa que “hay algunos proyectos que están listos para salir en papel” y que “resta darle los marcos contractuales adecuados y buscar los socios estratégicos para que nos acompañen en los emprendimientos”.

Para Guiñazú se trata de un círculo virtuoso: “Trabajaremos para que los negocios sean buenos para los privados y acepten el riesgo de invertir, así la provincia se beneficiará con el pago de regalías y el país saldrá ganando por la sustitución de importaciones en energía”.