Todo indica que la saga de la histórica embarcación La Cuyanita tendrá otro capítulo en 2015, cuando se convertiría en la primera embarcación mendocina de esas características en moverse con energía solar, por su puesto, en el lago de su infancia.

El polifacético artista Norberto Filippo (ex director del Zoo) fue quien comenzó la restauración de la tradicional embarcación en 2012 y piensa concluir ese proyecto antes de la Fiesta Nacional de la Vendimia del año que viene, anexándole la novedad de transformarla en un medio de transporte sustentable.

Marcos Zandomeni, ministro de Energía, confirmó que está buscando financiamiento para este proyecto: “Vamos a conseguir la parte eléctrica completa, los paneles solares y un motor eléctrico completo de desarrollo local. Convocaremos a estudiantes de ingeniería de la UNCuyo y la UTN para que colaboren. Estamos viendo qué proveedores hay y el financiamiento vendrá desde el Ministerio o desde alguna empresa privada a la que le interese la energía alternativa. También podría hacerse algo en conjunto, en el marco de la promoción de desarrollo de energías alternativas”.

El diseño

La idea está en pleno diseño. José Abdala, técnico de San Martín dedicado al aprovechamiento de energías alternativas –en 2010 presentó un prototipo de automóvil urbano ecológico-, hace los cálculos del proyecto en el que trabaja en equipo con Filippo.

Estoy haciendo cálculos teóricos. Será un sistema muy ecológico y silencioso que se moverá a una velocidad que aún no he calculado, pero que sería un poco más que remando. Llevará pantallas fotovoltaicas. Soy pionero en el tema y ya he probado la parte eléctrica. Fabricaré un motor en base a las experiencias que ya tengo y llevará también batería. Probablemente La Cuyanita esté más tiempo estacionada que funcionando y en ese período se cargarán las baterías. Calculo que en una hora de viaje se consumirán tres horas de carga. También le haremos un sistema de recuperación enchufable, podría recargarse con una línea. Todo el equipo es totalmente mendocino. Sería algo beneficioso para el lago porque no se contaminaría, no habría aceite en el agua y no le pasará nada con los períodos prolongados sin funcionar, diferente a lo que sucede con un motor a explosión, que es el que tenía”, explicó el especialista.

Otra función que tendrá la embarcación, para la que ya han fabricado piezas de acero, será la de trabajar como “barrefondo” del lago. “Pensamos que se utilice para mantenimiento una vez por semana”, aseguró el diseñador industrial.

Sueldan y desabollan

Los primeros en colaborar con la restauración fueron empleados de Vialidad Provincial y de la Municipalidad de Guaymallén, pero desde octubre un equipo 25 presos procesados de la cárcel de San Felipe tomó la posta. En uno de los patios del complejo el casco de acero de La Cuyanita es desabollado y puesto a punto para su renovación total.

Necesitaba muchísima mano de obra y como ya estaba restaurando la capilla del penal de Boulogne Sur Mer, se me ocurrió trabajar con los internos. Hablé con el director del penal, Carlos Motos, y con el director del Servicio Penitenciario, Eduardo Orellana, y les pareció interesante la propuesta. Lo hablamos con los profesores de los talleres, con los mismos internos que trabajan en los talleres y les gustó la idea, entonces trajimos a La Cuyanita”, contó Filippo.

La embarcación mide alrededor de 12 metros de eslora (largo) y casi 4 metros en su parte más ancha. Tendrá capacidad para unas 45 personas y espacio para 4 sillas de ruedas. El casco es de acero y continuará siendo así, sólo se cambiará la cúpula, que será de metal y vidrio y no de madera, para que no se prenda fuego otra vez.

Como parte del taller de herrería, que dicta Juan Manino, los internos están sellando grietas. También están reemplazando piezas podridas y acondicionando habitáculos para las baterías eléctricas. Filippo aseguró que ya están listos los planos de la parte eléctrica. La cúpula será armada en los talleres metalúrgicos de Vialidad Provincial. Allí también será el ensamblado final. Una vez lista, la embarcación será probada en El Carrizal.

El costo

Aún no ha sido calculado el precio final de esta modificación sustentable. El técnico encargado de hacerlo, José Abdala, remarcó: “La energía solar puede sonar costosa, pero la amortización viene a medida pasan los años. El costo mayor está en las pantallas fotovoltaicas o en el tipo de batería. Depende de eso fundamentalmente. Estoy afinando la posibilidad de que no sea un costo alto. Tal vez alguna empresa quiera colaborar”.