Durante el curso de perfeccionamiento en Biogás que he tomado la semana pasada en Alemania he tenido la oportunidad de conocer compañeros y colegas de Indonesia, Brasil, México, Reino Unido, Turquía, Sri Lanka. Todos con las mismas intenciones para con el biogás: aprovechar y transformar en «recursos» los residuos, «reservar» fuentes fósiles, plantearse que éstas deben ser el plan B (algo que vengo mencionando desde mi primer curso allá en 2004) y comprender que nada se puede si no hay una estrategia al menos a 20 años respecto de las energías que un país necesita (tanto fósiles como renovables).

Cuando Alemania firmó el protocolo de Kyoto, y fundamentalmente en 2000 cuando Rusia cambia su política comercial sobre la exportación de gas natural, fueron ambas circunstancias las que sin duda generaron ese cambio de paradigma al que menciono, pensar primero en las renovables (en especial sobre Biogás) y luego, estratégicamente, en las fósiles.

Yo le llamo «La libertad de decidir sobre la energía que uno necesita». Desde el nuevo plan ruso que puso el acento en cómo, cuándo, cuánto y a quién dar energía (fósil) desde el este todo cambió. Alemania para liberarse de esa dependencia ha podido crear un mercado de energías renovables (entre ellas, el biogás) centrada en la generación local, plantas generando pequeñas cantidades de energía, en lugares alejados y dispersos.

Así, con estas inversiones, motivando el empleo, el mercado de la construcción, el equipamiento, accesorios, los ingenieros, los productores agropecuarios, lograron generar en 10 años alrededor de medio millón de puestos de trabajo directos e indirectos, se ha podido crear casi ocho mil plantas, que generan para la red matriz más de 3,5 GigaVatios (o sea 3500 MW). En Argentina con el programa GENREN se pretende para 2016 llegar a 20 MW.

Pero todo no salió de la nada. Estas personas, en pequeños lugares, con plantas de generación han podido alcanzar el 5 por ciento del total de energía generada en Alemania, permitiéndoles que a través de la cámara que los agrupa, puedan sentarse en la misma mesa que la nuclear, hidráulica o fósil, a discutir estrategias, sólo mediante leyes acordadas, discutidas y por sobre todas las cosas, PENSADAS!.

Los incentivos

La Ley de Energía Renovable enmendada en 2009 y 2012 se centra en la eficiencia térmica, la ecología y la reducción de emisiones; hasta aquí perfecta. Ahora bien, a la hora de hablar de renovables, no sólo hablan de eólica y solar. En un pequeño detalle, se puede plantear muchas cosas para esas tecnologías. Por ejemplo, en Italia también ocurre, si estás construyendo tu casa de cero, obligan a tener paneles o colectores o generadores eólicos hasta 3KW obligatorios para casas nuevas.

Más incentivos para pequeñas plantas de biogás agrícolas y para el tratamiento de residuos se refleja en las facilidades de financiación a 20 años, con tasas y pagos por energía serias y fijadas de antemano.

La meta gubernamental es hasta el año 2030 al menos el 10 por ciento del contenido del gas natural de red sea de Biometano (Metano del Biogás). El algo similar a nuestros cortes de biodiesel y bioetanol en las naftas y el gasoil.

Así hoy día, principalmente en los países nórdicos, y desde hace ya 5 años, los servicios públicos de transporte funcionan a mezcla (GNC y Biogás) y en Alemania ya existen 150 estaciones de servicio con estas trazas y vehículos como los AUDI, VW, Opel, etc. con los sistemas de conversión necesarios.

La comercialización de la electricidad y el gas en la bolsa de valores de Frankfurt también es una interesante estrategia de «presentación» comercial para el sector (Alimentación Básica en la Tarifa más prima de mercado) Sin estas estrategias de hacer «grande» estos pequeños generadores, es imposible pensar en la utópica idea que las renovables sean las que primero generen y luego, si es necesario, o mejor dicho, lo que se necesite adicionar, pensar en una segunda estrategia acerca de las fósiles y sus explotaciones y reservas.

Al igual que los gasoductos convencionales, las tuberías de biogás sin procesar con unidad de cogeneración satélite cerca de consumidores de calor son una interesante opción a la hora de requerir energía durante el invierno (red adicional a la de gas natural – biogás disponible en una red específica para utilizar para lo que se necesite). Dos tercios de la energía generada en las plantas de biogás se transforman en calor, con lo cual la disponibilidad de energía en esa forma es elevada.

En Fundación Proteger, en 2001/2002, cuando empecé a colaborar en estas utopías, pensamos en lo mismo. En generar un mercado de miles de productores haciendo biogás para su región, y en la cantidad, compitiendo con los grandes; mecanizando, articulando, incentivando las industrias pequeñas y los proveedores e insumos, ideando nuevos equipos, dando mano de obra a la construcción, la metalmecánica, la industria química.

Llamamos éstas las «Tecnologías Socialmente Apropiadas». Se trata de tecnologías aptas para el medioambiente, adecuadas, limpias; apropiadas por la sociedad, aceptadas, adquiridas.  Son locales, de pequeña escala, accesibles para miles, con bajo costos de inversión, con generaciones pequeñas, con suministros pequeños, diseminadas en miles.

Y pensamos en lo mismo que dijo alguna vez el querido Eduardo Galeano: «Mucha gente pequeña en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas pueden cambiar el mundo». Vaya si lo hizo Alemania con el biogás.

Datos necesarios para entender esta realidad

% de participación en la matriz = 5% de la electricidad consumida en el país.

Cantidad de empleo generado/año = rondan los 40 mil empleos

Potencia eléctrica instalada en MW 3300  en 2013 (ronda los 3700 hoy)= 3,7 GW!!!

25 Millones de MWh generados anualmente.

7900 plantas de biogás con cerca de 150 plantas de biometano.

Tasas fijas por 20 años (cobro de esa energía, y tasas de devolución por la inversión generada), para que sea seria tanto la inversión como las ganancias de participación en esta tecnología.

Distribución de costos y horizontes de tasas.

Lo que siempre se analiza a la hora de comparar, decidir e invertir, son los costos iniciales (básicamente construcción y tecnología) y el retorno de la misma. Para una planta de biogás en Europa los valores son los siguientes (considerando las tasas de compra de la energía -que ronda los entre 6 y 8 cent/KWh para grandes plantas y de 20-25 cent/KWh para pequeñas plantas-)

Distribución de Costos y Horizonte

CONSTRUCCION 55% 20

TECNOLOGIA 32% 10

CALOR Y ENERGIA 12% 6

TOTALES/PROM. 100% 12

Costo operativo general de esta tecnología = 15-20 euros/hora

Ejemplo

Un biodigestor (de pequeña/mediana escala) en Reino Unido puede generar una ganancia de cerca de 50 mil libras anuales (con retorno de la inversión en 7,7 años) sólo generando 250 KW y utilizando:

17.500 t/a purines de cerdos (escala 800 madres) 1.500 t/a purines de vacuno de carne. (330 vacas -entabuladas) 3.170 t/a la hierba para ensilado (8,5 toneladas diarias)

Significa 650 mil pesos argentinos anuales de ganancia neta por sólo procesar un residuo (mal llamado residuo) que no lo utilizamos ni renovamos. Inversión total = aprox. 8-11 millones de pesos.