En el marco de las conferencias de “Viento & Energía 2015”, se expusieron las ventajas de la industria internacional de energías renovables. El encuentro organizado por la Asociación Argentina de Energía Eólica (AAEE), contó en su panel de apertura con la presencia de su presidente, el Dr. Erico Spinadel, el Ing. Norberto Gryczman (miembro del Consejo directivo del COPIME) y el Presidente de Astillero Río Santiago, Ing. Héctor Scavuzzo.

Gryczman, inauguró la jornada subrayando el compromiso que tiene el Consejo Profesional por “promover el desarrollo cuidando el medio ambiente y generando energía amigable con él”. Hoy son muchas las escuelas rurales con energía eólica, solar o eólica y solar, pese a estar absolutamente aisladas y donde los chicos no conocen la electricidad, pero sí disponen de energía.

Por su parte, Scavuzzo explicó que el Astillero se vio obligado a producir energía eléctrica a partir de la energía eólica por ser una empresa sustentable. “Una de las áreas para empezar era el de la energía renovable y dentro de la misma, la energía eólica. La posibilidad de construir dentro de la metalmecánica torres para molinos eólicos era ideal: teníamos la maquinaria necesaria y debíamos incorporar energía para accionarla”, detalló.

El Astillero junto a Calviño Sociedad Anónima y con la posibilidad de construir rotores y columnas de torres eólicas, crearon el Polo Eólico Buenos Aires. “Con el Fonarsec, el Ministerio de Producción y la Universidad Nacional de La Plata, obtuvimos un subsidio de 18 millones de pesos para realizar energía barata y de bajo impacto ambiental”, concluyó Scavuzzo.

Spinadel, conocido referente en Latinoamérica, aseguró que el tema de la energía es uno de los más politizados que existen, ya que mueve mucho capital. “Es interesante obtener hidrógeno a partir de la energía eólica ya que, para cubrir la eventual caída de viento se utiliza una reserva de máquinas generadoras girando en vacío. Es decir, gastando energía sin utilizarla sería perderla; debería estar al mismo tiempo generando el hidrógeno por electrólisis”, explica.

Lo mismo es aplicable a todo tipo de energía que en la actualidad se pierde. Da como ejemplo el agua que las centrales hidroeléctricas deben dejar pasar sin turbinar en caso de tener que evitar el crecimiento excesivo de la cota si solamente se bajara por el caudal de agua que corresponde a la generación que tienen asignada por el administrador del mercado eléctrico mayorista. Informa que esto es posible tecnológicamente en la actualidad porque ya existe a nivel de producción industrial el electrolizador que puede operar a potencia variable en la escala de MW, tal como se verá en la conferencia magistral del Ing. Florencio Gamallo.

Siendo consecuente con Spinadel, el Ing. Florencio Gamallo, Socio fundador de la AAEE, asegura que una de las alternativas para aumentar la integración de las fuentes renovables es el Power to Gas. “Hay una industria establecida y los equipos están operando, pero subsiste un problema que se va agravando en la medida en que se incorporan más máquinas a la red eléctrica. El viento es variable e improbable y la introducción de un exceso de potencia de energía eólica genera inconvenientes que hay que solucionar”, comenta.

¿Qué hacer cuando hay demasiada potencia de energía eólica y la red se desbalancea? Tener una reserva de potencia rotante y acumulación de energía eléctrica -tal como ha sido mencionado anteriormente- sería una solución, al igual que la interconexión con otras redes, generación distribuida, adecuación de la demanda y limitación de fuentes variables.

Power to gas es un concepto, una idea sobre cómo hacer trabajar en conjunto la red eléctrica y la red de gas natural en aquellos puntos donde existe naturalmente, de manera que, aún siendo independientes, se conviertan en una única red energética interconectada. “La idea es inyectar en la red eléctrica tanta potencia variable y recurso renovable como sea posible, utilizar directamente la electricidad donde corresponda y el excedente convertirlo en hidrógeno, para poder utilizarlo en la red de gas natural como medio de transporte y medio de pago”, detalla Gamallo. Esto es ahora factible desde que su empresa en Alemania ya está fabricando los electrizadores capaces de operar a potencia variable.

Por su parte, Ismael Jadur de IMPSA, expuso como cambiar el paradigma hacia energías eólicas nacionales, asegurando “que tenemos los mejores vientos del mundo on shore, contamos con un clúster eólico con más de 60 empresas, tecnologías propias y que el país necesita energías limpias para mejorar su matriz energética y proteger el medio ambiente. Generemos energía eléctrica creando a la vez conocimiento, empleo y desarrollo sustentable. Todo se puede producir en el país, tenemos una oportunidad geopolítica única porque tenemos más reservas de energía eólica que de hidrocarburos”, explica.

Solo con la energía sustentable se sustituyen importaciones por 2250 millones anuales con la fabricación de Aerogeneradores nacionales y así gana el consumidor y el medio ambiente. Podrían generarse gran cantidad de empleos entre producción, mantenimiento, empleos indirectos y trabajadores para la cadena de valor integrada nacional sustituyendo potenciales importaciones, desarrollo de tecnología de vanguardia, aumento de la productividad industrial local y se abrirían puertas para exportación de alta tecnología. “Tenemos capacidad productiva y un recurso de energía eólica increíble que solo falta articular”, concluye Jadur.

Ismael Retuerto de NRG Patagonia, por su parte, detalla que la Unión Europea promueve el desarrollo de energía eólica aún en épocas de recesión, donde aumentaron un 20% su facturación.

Vanesa Revelli de ABO Wind, destaca que las ventajas de la energía eólica en el país son: los fuertes y constantes vientos en varias regiones, la disminución de la huella de carbono, que podemos prever el costo durante 20 años ya que lo costoso es la inversión inicial; la posibilidad de que la misma empresa genere y consuma la energía y que un Aerogenerador alimente más de 1500 hogares. “La solución a la necesidad energética que tenemos generaría empleo local, oportunidad de hacer eco-turismo y se podría realizar la instalación en fases con rápida ejecución”, explica Revelli.

Para concluir, afirma que si se implementara la energía renovable con la normativa adecuada, habría una reducción en el costo de la energía eléctrica, habilitaciones de contratos privados dentro del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) que facilitarían la obtención de financiamiento, beneficios fiscales que impulsarán la rápida implementación de este tipo de proyectos y el componente nacional será incorporado en cantidades crecientes a los proyectos, impulsando el desarrollo de la industria local.

FUENTE:  Asociación Argentina de Energía Eólica (AAEE)