La Ley 27.424 se propone instalar 1.000 MW de generación distribuida hacia 2030, lo que significa algo así como 100 MW por año, hasta esa fecha objetivo.

Para los privados, es una meta que fácilmente puede superarse, siguiendo los pasos de otros países de la región como Brasil, Chile o México, solo por citar ejemplos.

En Argentina, mientras tanto, recién el año pasado se avanzó en la reglamentación de varios de los puntos que hacen atractiva la instalación de equipos de energía renovable, por ejemplo, incentivos fiscales.

Aunque más lento de lo esperado, de a poco las provincias fueron adhiriendo a la Ley 27.424. Algunas, sin embargo, llaman la atención por no haberlo hecho, como Provincia de Buenos Aires, que estuvo alineada políticamente con el Gobierno de Cambiemos, y es donde se concentra el grueso de las industrias y comercios del país, principal nicho de atracción para auto-abastecerse de energía limpia a bajo costo.

Aún con regulaciones pendientes, se observan resultados positivos. Así lo reveló Maximiliano Morrone, ahora ex Director Nacional de Promoción de las Energías Renovables, quién publicó en sus redes sociales un mensaje de despedida de su cargo, incluyendo un gráfico que muestra la evolución de la distribuida.

Según datos de la ex Subsecretaría de Energías Renovables de la Nación, el acumulado de energía distribuida alcanza 871 kW efectivamente instalados.

Además, existen reservas de potencia aprobadas por las autoridades por 4088 kW, que también serán conectadas con medidores bidireccionales, tal como exige la normativa vigente.

En julio, los proyectos en carpeta aprobados por las autoridades sumaban 1076 kW, pero apenas cinco meses después se cuadruplicó esta cifra solicitada por usuarios comerciales, residenciales e industriales.

El promedio mensual a partir del segundo semestre de 2019 fue de 500 kW, muy por encima de lo que mostraba el rubro en 2018.

¿Qué ocurrirá en 2020 con las tarifas congeladas? Es el interrogante que presenta el sector fotovoltaico. La pregunta que se hace el colectivo de Pymes que se fueron instalando en los últimos años para abastecer esta demanda específica.

Un dato esperanza a los proveedores: en diciembre se aprobaron prácticamente 1.000 kW en reserva de potencia, la cifra más importante del año.

“El desarrollo de la generación distribuida que se encuentra en pleno crecimiento mes a mes, significará más energía, menos emisiones de gases de efecto invernadero y un importante desarrollo de mano de obra calificada”, destacó Morrone, en su mensaje de despedida del cargo, a través de una publicación en Linkedin.

Cabe destacar que, el trabajo de campo para alcanzar estas cifras fue esencialmente de Ignacio Romero, hasta hace días, Director de Generación Distribuida de la Nación, uno de los encargados de elaborar la Ley 27.424.