Juan Carlos Luna es un experto en el tema del procesamiento de la basura orgánica. Trabaja no sólo en nuestro país sino en otras plazas como Colombia. Es Gerente General de Tecnologías y Servicios Ambientales S.A. (TYSA) y director del proyecto de biogás que ya comenzó a funcionar en Mendoza.

En diálogo con energiaestrategica.com, Luna destaca la importancia de que Argentina empiece a apostar por el tratamiento de desechos orgánicos, no tanto por su utilidad energética sino más bien por la reducción del CO2 que producen y la posibilidad de contaminar napas de agua. “Es más un fin social que energético el que se lleva a cabo”, señala.

Para trabajar sobre los rellenos sanitarios en Mendoza y lograr bueno resultados, el especialista asevera que están realizando un procedimiento sin precedentes en nuestro país a mediana escala.

Lo novedoso del proyecto consiste en que nosotros vamos a estimular la generación de biogás inoculando líquidos efluentes tratados en una planta de tratamiento de líquidos cloacales lindante a donde nosotros hemos montado nuestra planta”, explica y asegura que de ese modo pueden sortear el clima adverso que se presenta en su territorio, demasiado seco para el montaje de biodigestores.

Describe: “Nosotros vamos a hacer algo que normalmente no se hace: al residuo siempre es bueno tenerlo con poco gas y poco líquido porque hay que cuidarlo y tratarlo, pero en este caso, como lo vamos a transformar al biogás en energía eléctrica, vamos a invertir la ecuación y tratar de generarlo incentivando la generación de gas a través de la oculación estos líquidos, ya que de todos modos lo tenemos que cuidar”.

Espera que una vez iniciado el proyecto, otras regiones que por su condición climática son más propicios para el uso de estas tecnologías se animen a optar por replicar estas propuestas.

Sobre el tratamiento en el cuyo

Actualmente, la iniciativa de generar biogás mediante residuos ya está en marcha en Mendoza pero, según Luna, recién para fin de año podría empezar a generar energía eléctrica, siempre y cuando se liberen las importaciones permitiéndose el ingreso de 2 turbinas de 65 KW cada una, lo que posibilitará transformar el gas ecológico en 130 KWh. “Este tipo de proyectos permitirán brindar energía a aquellas zonas áridas aisladas donde no pueden desarrollar otras formas de generación de energía, pero allí siempre se generan residuos, entonces existe la posibilidad de poder, de este modo tener una mejor calidad de vida”, remata el experto.