Quedan sólo dos sesiones para que termine el período legislativo, el próximo 30 de noviembre. El proyecto de Ley de Energía Solar Térmica (VER EN LÍNEA EL PROYECTO DICTAMINADO) no puede perder más tiempo porque en 2018 quedará sin estado parlamentario, y la senadora oficialista promotora de la propuesta, Pamela Verasay, lo sabe.

En diálogo con Energía Estratégica, la legisladora nacional de la Unión Cívica Radical (UCR) por Mendoza, expresa: “tenemos todas las expectativas. No queda mucho como período ordinario pero sí me estimula seguir empujando porque ya tenemos un primer dictamen”.

Verasay hace mención al tratamiento por el que atravesó su proyecto el día de ayer en la Comisión de Minería, Energía y Combustibles del Senado. Obtuvo dictamen, pero para que pueda tratarse en el recinto, requerirá de la aprobación de dos comisiones más, la de Presupuesto y Hacienda y la de Ciencia y Tecnología.

Para ello, se está acordando con los presidentes de cada comité, Juan Manuel Abal Medina y Omar Perotti, respectivamente, para que la semana que viene se desarrolle una reunión plenaria que permita obtener dictamen definitivo en una sesión simultánea. El gran desafío será llegar al quórum, y el equipo de Verasay dialoga para ello.

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Por su parte, la senadora de la UCR no pierde esperanzas. “Hay un amplio acuerdo tanto con senadores de la oposición como con el Ministerio de Energía (y Minería)”, destaca la senadora. La cartera que preside Juan José Aranguren cooperó con sugerencias sobre el proyecto que luego fueron adoptadas por el texto de la Ley. Asociaciones civiles también participaron en su armado.

De darse un escenario ideal, la propuesta debiera tratarse antes de fin de mes en el recinto del Senado. Si fuera así, para Verasay la media sanción será un hecho, extendiéndose el estado parlamentario del proyecto durante un año más para ser tratado en la cámara revisora (de Diputados).

“Ya en el recinto prácticamente no debería haber ninguna objeción. Porque Hacienda es una de las comisiones más grandes en números de representantes y la parte técnica ya está saldada tras el dictamen en Energía”, analiza la senadora y reconoce: “yo no veo dificultad más que en el tema de tiempos (legislativos)”.

La senadora Pamela Verasay junto al legislador Guillermo Pereyra. Fuente: JUAN CARLOS CÁRDENAS / COMUNICACIÓN SENADO

Expectativas de distintos sectores

“El Ministerio de Producción está trabajando con ideas contenidas en el proyecto pero necesita de la Ley para sostenerse; la nueva cámara de industriales de calefones solares (CAFEEST), con los que hemos dialogado sobre la necesidad del sector, esperan de la Ley para darle desarrollo a la tecnología. Hay grandes expectativas y estamos haciendo todo lo legislativamente posible para ver si a fin de año logramos la salida del Senado”, subraya Verasay.

el proyecto de Ley de Energía Solar Térmica contará con un fondo fiduciario denominado FOSOL que apuntará a dar financiamiento a tasas bajas para la adquisición de equipos solares térmicos de origen nacional; propuesta similar a la que funciona actualmente en Santa Fe, mediante el programa ‘Un Sol para tu Techo’.

En principio el FOSOL se nutriría de una partida específica del presupuesto nacional, consensuada entre el Gobierno nacional y el Ministerio de Energía y Minería, para luego alimentarse del propio ahorro que se produzca al reemplazar el uso de tecnología no renovable por esta renovable.

Otro de los lineamientos de este fondo será brindar créditos para que la industria nacional, sobre todo la PyME, se desarrolle. Este punto interesa de sobremanera a los integrantes de la CAFEEST, industriales abocados al desarrollo de calefones solares nacionales.

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Por otro lado, uno de los mayores incentivos de este programa, por lo menos en una etapa inicial, es la creación de la demanda con una obligatoriedad que establezca la instalación de calefones solares en aquellos edificios públicos y viviendas sociales que fueran a construirse una vez reglamentada la Ley. Se estima que en Argentina se incorporan cada año cerca de 40 mil nuevas viviendas.

No obstante, desde el equipo de Verasay propusieron que este plazo se prolongue entre los primeros 3 a 5 años de una vez puesta en vigencia la Ley. “Si nosotros lo hacíamos de un año para otro el productor argentino no iba a tener tiempo a desarrollarse o quizá a responder a esa demanda”, explica la senadora.

Fuente: JUAN CARLOS CÁRDENAS / COMUNICACIÓN SENADO.