El viernes pasado, el Ministerio de Energía y Minería de la Nación informó que el proyecto de biomasa de 2 MW, Pindó, ubicado en Puerto Esperanza, provincia de Misiones, entró en operaciones comerciales.

La central se transformó en la primera en su rubro del Programa RenvoAr en entregar energía limpia al Sistema Interconectado Nacional (SIN). Lo hará por el plazo de 20 años a un precio de 110 dólares el MWh.

Ahora, el aserradero misionero busca redoblar la apuesta, pero para ello analizará bien cuál será el modelo de negocios de su conveniencia.

En diálogo con Energía Estratégica, Andrés Scherer, director y socio de ‘Eco Energía’, empresa subsidiaria de Pindó S.A., señala: “estamos analizando algunas cuestiones técnicas de la caldera, como la atemperación del vapor; de resolverlas estamos interesados en ampliar el negocio”.

El empresario precisa que, de no mediar problemas técnicos, a la caldera que actualmente está en funcionamiento se le podrían agregar equipos de potencia por 1,2 MW más.

Con esa capacidad, el directorio de Eco Energía evalúa participar dentro del Programa RenovAr, quizá en la Ronda 2.0, o bien comercializarla con un privado que requiera llegar por norma al 8 por ciento con energías renovables, tal como exige la Ley 27.191, a través de la Resolución 281-E/2017 (Descargar).

“Son muy interesantes las alternativas que hoy hay con las energías renovables”, enfatiza Scherer.

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Si bien el empresario remarca que deberán analizar a fondo qué será lo más conveniente, desde la empresa están seducidos con las nuevas condiciones que el Ministerio de Energía y Minería fijó para las bioenergías en la Ronda 2, sobre todo con el “incentivo por escala” para estos proyectos –detallado en el Anexo 20-.

Puntualmente para la biomasa, el Gobierno establece un esquema de incentivos  máximo en el precio adjudicado de 40 dólares por MWh, expresado en la siguiente fórmula: 40 * (15 – potencia adjudicada, resultado que deberá dividirse por 14,5).

Es decir que proyectos de 15 MW para arriba ya no percibirán el beneficio, pero si lo harán potencias menores. Y sólo emprendimientos de 0,5 MW recibirían el incentivo total.

Pero por otra parte, Scherer apunta: “vamos a ver si estamos en condiciones para ofrecer energía en el Mercado a Término, y si será más conveniente”. El empresario indica que en la zona hay un número interesante de industrias madereras que deberán cumplir con su consumo del 8 por ciento de renovables al 2019, tal como establece la Resolución de la Ley.