El Gobierno nacional se encuentra trabajando en el documento base para trazar una ruta de desarrollo con lineamientos estratégicos para las políticas públicas. El denominado Plan Nacional De Desarrollo 2019-2024 establecerá los objetivos y prioridades para cinco años de gestión, con la intención de sentar bases para una política a largo plazo.

Para ello, la Secretaría de Energía dio inicio este mes a distintos Foros consultivos de participación publico-privada para escuchar a todos los actores y poder desarrollar una Nueva Política Energética Para El Bienestar de México que será incluida en el plan del gobierno de Andrés Manuel Lopez Obrador.

Similar a la Ruta Energética de Chile, la propuesta de la secretaria de Energía de México, Rocío Nahle, buscará generar nuevas oportunidades en el sector. Entre ellas, la funcionaria de gobierno anunció esta semana que su intención es continuar con la incorporación de renovables.

“En materia de electricidad tenemos autosuficiencia energética pero debemos seguir generando electricidad y caminar hacia las energías limpias”, expresó Nahle.

La ley de transición energética, aprobada en octubre de 2015, mandata que, para cumplir el compromiso asumido internacionalmente, México debe generar el 35% de su energía a través de fuentes renovables hacia 2024.

“Hoy estamos aproximadamente en el 20% de producción de electricidad a través de energías limpias y tenemos que seguir caminando hacia allá”, sostuvo.

Pero, ¿cómo se conseguirá esto habiendo suspendido la última subasta de energías renovables a largo plazo? Cierto es que los contratos a largo plazo y subsidios dados hasta la fecha no son del agrado del presidente López Obrador.

El director general de la Comisión Federal de Electricidad, Manuel Bartlett Díaz, con respaldo de presidencia, justificó la cancelación de la cuarta subasta eléctrica de largo plazo.

«Va contrario a nuestros intereses porque te amarras a comprar a las empresas durante 20 o 25 años, en los que puede cambiar la tecnología», consideró.

No obstante, otras alternativas surgirían para dar respuesta al sector y no ir en contra de las prioridades de Gobierno.

En marco del seminario “La urgente transición energética en México: Acciones necesarias para el cumplimiento del Acuerdo de París”, llevado a cabo la última semana de febrero, Katya Puga Cornejo, subsecretaria de Planeación y Política Ambiental de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) propuso como alternativa un esquema de “Subastas Centralizadas”.

“Una Subasta de Energía Eléctrica Centralizada es uno de los esquemas que se deben considerar dentro de la Transición Energética (…) es un modelo para enfrentar los estragos del cambio climático desde el sector energía”, afirmó.

Aquello podría adecuarse al Plan Nacional De Desarrollo 2019-2024 y que las tecnologías de ERNC como eólica y solar puedan retomar el protagonismo que adquirió a través de los años en el país a través de las Subastas de Energía a Largo Plazo.

Hasta la fecha, según la Comisión Reguladora de Energía (CRE), el Modelo Eléctrico Mexicano cuenta con casi la mitad de los proyectos regidos por la Ley de la Industria Eléctrica, a partir de estas tecnologías. Un 31% correspondería a solar y un 18% a energía eólica. Esto significa 26,065.7705 MW, un 20.08% del total de permisos y autorizaciones vigentes de energía eléctrica en México.