Las posibilidades que una tendencia mundial haga pie en la Argentina son cada vez más concretas. Es la que tiene que ver con la llegada del auto eléctrico, de los que ya hay más de 1.100.000 unidades circulando por todo el mundo que aprovechan sus ventajas medioambientales y económicas.

El Grupo Bravo Motor Company de California desarrollador de cadenas de valor del litio, propuso la instalación de una planta para la elaboración de baterías en el país, el insumo indispensable para este tipo de vehículos. Se trataría de un paso fundamental para ubicar a la Argentina en uno de los peldaños más altos del planeta en proyectos I+D.

El proyecto, denominado Argenlithium freewater, liderado por el arquitecto Miguel Angel Bravo, ganador de dos premios Innovar e integrante de un joint venture que posee la tecnología más avanzada para la producción de baterías de litio, California Lithium Battery, es una iniciativa valuada en 100 millones de dólares.

Las empresas asociadas al grupo aportarían el 70 por ciento del capital necesario y el resto espera captarlo entre inversionistas interesados.

Se trata de producir baterías de litio con la tecnología silicio grafeno, hoy la solución más estable y duradera para abastecer automóviles por su densidad energética 3.5 mayor a las conocidas, que les aportaría una autonomía inigualable en los modelos a combustión tradicionales.

La licencia está en manos del Laboratorio nacional Argonne del Departamento de energía de los EE.UU y de ahí su importancia estratégica. Sería la primera en el mundo pero además cuenta con un detalle que la posiciona como única: aún no existe y ya tiene toda su producción comprometida por la gran demanda.

Su radicación está enfocada en las provincias con gran potencial en este tipo de energías, como Jujuy. Para ello Bravo está gestionando con las autoridades, a través de fondos privados o un crédito estatal, el porcentaje restante para tener la última tecnología en fábrica de baterías de litio.

Gracias a este tipo de iniciativas sustentables “Argentina podría fabricar y exportar, reduciendo el déficit que ocasionan las importaciones de combustibles fósiles”, sostuvo este emprendedor que se propuso crear la primera automotriz totalmente local pero que por la falta de permisos del Gobierno argentino fue radicada en California