Desde la empresa Solargy, especializada en la distribución y comercialización de productos de tecnología, diseño y calidad a base de energías renovables, sostienen que las trabas impuestas para la compra de sistemas energéticos de otros países dificultan la operatoria de la actividad.

Su titular, el licenciado Olivier Doncker, explicó a Energía Estratégica que la Aduana en ocasiones rechaza el ingreso de productos, sin brindar detalles del estado de las operaciones, situación que se repite también con otras empresas en una realidad difícil de sobrellevar.

La minuciosa observación no sería, necesariamente, por causa de montos y categoría de productos. Doncker esbozó: “Si fuera el caso, que dejen también de comprar petróleo”.

En medio de una actualidad compleja, el empresario explicó que “si permiten la importación, el mercado persistirá en su progreso”. Aún en este contexto, las ventas sorprenden con evoluciones favorables. Ante un mercado que atraviesa la plenitud de su desarrollo, se hace sentir el incremento de la demanda, asegura Doncker, con productos más baratos que los nacionales.

“La producción nacional se basa en los sistemas de pacas planas, que se hacen a partir de cobre. Dicho material es altamente costoso y compite con sistemas chinos de alta calidad. En el marco de lo anterior, un equipo nacional de características similares, puede costar el doble que la tecnología asiática; todo va a depender del proveedor”, explicó el directivo.

En la actualidad, los equipos más exigidos son los termotanques compactos (termosifónicos), que vienen con tanque de almacenamiento y son los más sencillos de utilizar. Éstos permiten un ahorro anual que ronda el 85 por ciento.

A nivel local, dichas tecnologías responden a la demanda de provincias como Entre Ríos, Santa Fe y Córdoba, cuya producción agropecuaria y política medioambiental, fomenta el consumo de energías renovables. Desde Solargy, la entrega al cliente tiene una demora aproximada de una semana y por lo general no se trata de consumidores finales sino, en su mayoría, profesionales.

“Cuando el interesado es un cliente final, preferimos derivarlo alguna de las empresas que trabajan con nosotros, puesto que ellos se pueden ocupar también de la instalación. De esta manera, pujamos por desarrollar un verdadero mercado solar, con personas capacitadas y encargadas del seguimiento de posibles problemas. Por ello hemos definido vender a distribuidores”, destacó Doncker.

Hoy, la República Argentina personifica un atraso de cinco años en materia de energías alternativas, con relación a otros países de Latinoamérica; y la cifra asciende a quince años, si se la compara con países desarrollados. En detrimento de esto, el desarrollo es el principal objetivo y las políticas de Estado se vuelven fundamentales en medio del proceso.