En torno a la influencia legislativa cuando se trate en el Congreso la nueva Ley Nacional de Hidrocarburos, los representantes en el Senado de provincias de la Organización Federal de Estados Productores de Hidrocarburos (OFEPHI) son 30 de 72 legisladores, lo que representa más del 40 por ciento. El resto, está dividido entre las restantes fuerzas políticas.

Cuatro provincias están reclamando que no se modifiquen beneficios que estableció la ley corta, en puntual, el acarreo y otros impositivos: Neuquén, Mendoza, Chubut y Río Negro. Son las más importantes, de donde se extrae el grueso del crudo y gas que consume el país.

Neuquén, uno de los bastiones que encabeza el enfrentamiento con el Gobierno y donde se concentran los recursos más atractivos del yacimiento Vaca Muerta, está en estos momentos en medio de una interna del Movimiento Popular Neuquino (MPN). El 24 de agosto se elegirán a los referentes de este partido que se posiciona con grandes posibilidades de continuar al frente de las decisiones.

Antes de esa fecha ninguno de los dos bandos que aspiran a gobernar la provincia a partir de 2016 va a ceder en su discurso por “defender la neuquinidad”. Cae muy bien entre los ciudadanos patagónicos.

Por su parte, Miguel Angel Pichetto, del FPV por Chubut, acompaña la propuesta de establecer un modelo licitatorio único, lo que en su opinión evitaría la especulación en el sector y garantizaría las inversiones. Está en línea con lo que propone Miguel Galuccio, el CEO de YPF, personaje central que está conversando con todos los actores en la búsqueda de apoyo a la iniciativa oficial.

No obstante la postura de este referente, en Chubut todas las voces de la cámara alta están a favor de mantener las cláusulas que ofrecen importantes recursos a las arcas provinciales, estipuladas en la Ley Corta. Coinciden los diputados nacionales del Frente para la Victoria Mario Pais, Cristina Ziebart y Mónica Contrera; y los del bloque Trabajo y Dignidad, Mario Das Neves y Nelly Lagoria.

En Santa Cruz, mientras tanto, la discusión es más pareja. Los legisladores del FPV siguen los lineamientos de Galuccio, el Ministro de Energía encubierto, en tanto que los dos radicales van por el camino contrario.

Ante esta coyuntura fragmentada, según explicó una fuente a Energía Estratégica, el Gobierno estaría dispuesto a presentar un nuevo proyecto, flexibilizando algunos puntos que reclaman las provincias, pero siempre manteniendo el espíritu original. Ya estaría siendo redactado.

Es que con el inconveniente financiero de los fondos buitres, una nueva legislación en la actividad compensaría las consecuencias del default. La negociación se complicó por la interna política de Neuquén, el debilitamiento del Poder Ejecutivo frente a los gobernadores y la pelea con los holdouts.