El ex Secretario de Energía de la Nación, Daniel Montamat se explayó sobre las diferencias de la tarifa de la energía eléctrica persistentes entre las jurisdicciones provinciales y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Además dio los pormenores de qué ocurrirá con el precio de las boletas de Emsa si el Gobierno de la Provincia de Misiones suscribe mañana el Plan de Convergencia de Tarifas Eléctricas. Esa propuesta fue rubricada ya por once jurisdicciones provinciales hasta el momento, en conjunto con el Estado Nacional.

“Si Misiones firma ese acuerdo es muy posible que las boletas que paguen los usuarios de esa provincia durante este año en curso no sufran un aumento considerable, porque una de las condiciones es que la tarifa debe mantenerse congelada. Pero esta ficción de tapar el sol con las manos, se terminará con la siguiente administración del gobierno y en el 2016 tendrá que haber un sinceramiento real de costos y de tarifas porque el sistema es insostenible”, explicó el experto.

Por el contrario, si la tierra colorada no firma el Plan de Convergencia Nacional “es probable que la tarifa de la electricidad se incremente aceleradamente a lo largo de este año, porque Emsa necesitará ajustar el valor agregado de distribución para hacer las obras necesarias para un mejor suministro”.

Según señaló el analista en temas energéticos, “hay que tener en cuenta que el 2015 es de elecciones y a ningún gobierno le gusta aumentar las tarifas de servicios porque siempre resta votos. Así surgió este Plan de Convergencia Nacional, que es un verdadero disparate porque intenta mantener congeladas a las tarifas para que no impacte en la inflación y para dejar el problema para el próximo gobierno”.

De acuerdo a sus palabras, “el Plan de Convergencia Nacional consiste en que la Nación le pide a las provincias que no aumenten sus tarifas de luz a cambio de subsidiarle el valor agregado de distribución con obras de infraestructura que necesitan las provincias”.

Es en este punto cuando Montamat señala que “el plan es terriblemente perverso porque implica que desde el gobierno central se decida qué obra de infraestructura se hace y en qué tiempos, porque es el que aporta los recursos, dejando relegada la facultad de cada provincia de decidir las obras eléctricas más prioritarias para la población local”.

Además “así como la Nación no cumplió el año pasado con las inversiones que prometió a varias de las provincias, este año sucederá lo mismo. Es mejor sincerar ahora la situación y no seguir viviendo de engaños que tarde o temprano se caerán”.