En una entrevista exclusiva para Energía Estratégica, Álvaro Velasco, Regional Manager para México, America Central y Colombia de Enertis compartió su análisis de la actualidad del sector renovable mexicano.

¿En qué situación se encuentra este mercado? 

Los cambios de Gobierno generaron cierta incertidumbre en el sector. La primera noticia  fue la cancelación de la última subasta, modelo que ha sido uno de los principales motores de desarrollo de proyectos renovables en el país, aunque haya un buen número de parques renovables que se construyeron y/o ya están operativos que no requirieron de las subastas para su viabilidad, pero si de la posibilidad de firmar PPAs.

¿Cómo lo recibieron las empresas?

Te diría que el sector se mantiene en general bastante positivo.A pesar de que haya empresas a las que les haya afectado la cancelación de la subasta, los niveles de precios y el nivel de competitividad de las últimas subastas, hacían que fuera un modelo que era para pocas empresas.

Una gran parte de las empresas que llegaron a México en los últimos años, estaban ya mirando otras vías porque quizás, para competir en esos niveles, tienes que tener una estructura muy específica que solo unos pocos tienen.

¿Qué expectativas tienen?

El mercado está con cierto nivel de incertidumbre sobre lo que pasará a corto plazo y cuál será el entorno regulatorio que dictará el marco sobre el que analizar los proyectos. Pronto será presentando el detalle del Plan Nacional de Desarrollo, y se sabrá cuáles son las obras de infraestructura críticas en el país. Esto va a influir mucho en el desarrollo de proyectos.

Pero en la base, la inercia que tiene el mercado, la cantidad de actores y porqué México en términos de recurso renovable y de costos hace mucho sentido, la mayor parte de la industria está bastante positiva en que este es un pequeño periodo de transición y que simplemente hay que cambiar un poco de dirección y que va a haber forma de sacar proyectos adelante bajo el nuevo marco regulatorio.

¿Qué alternativas surgen?

Nosotros como proveedora de servicios de ingeniería trabajamos con mucho desarrollador, y desde que estamos viviendo este periodo, percibimos un cambio de mentalidad y de dinámicas, donde la mayor parte de los clientes ya están yendo a nuevos proyectos ya sea con PPA bilateral, corporativos, de autoconsumo o merchant a vender en el mercado directamente a los precios del mercado eléctrico.

¿Qué estructura está funcionando mejor?

Se dan distintos casos. Tenemos clientes que ya estaban sacando proyectos vía PPA privado en el pasado; lo hacían y lo siguen haciendo, no hay cambiado su plan.

Estamos también viendo proyectos incluso con financiación bancaria que pueden ser financiados o van a entrar en proceso de cierre financiero, que están estructurados en base a puro merchant. Toda la industria, tanto la banca como los desarrolladores, está analizando este tipo de esquemas y económicamente el modelo de negocios puede seguir teniendo sentido.

¿El Gobierno envía buenas señales al sector?

Vamos a ver cuáles van a ser los cambios en la regulación y si el Plan Nacional de Desarrollo acompaña, pero si no hay que cambiar a un modelo diferente, de más generación cerca de puntos de consumo, quizás proyectos más pequeños pero que siguen siendo grandes en decenas de megavatios; habrá que adaptarse un poco.

¿El Gobierno ahora es más pro renovables o está un poco más reticente de revisar mecanismos y ver cómo funciona?

Hay quizá ciertos mensajes que no son tan claros, pero a priori entendemos que las renovables tienen sentido económico, independientemente de cuál sea tu postura, y con perfectamente compatibles con el interés de potenciar Pemex, hidroeléctricas u otros combustibles.

¿Esa es la postura de CFE?

Yo creo que todas las instituciones de Gobierno involucradas en este sector, como la CFE, van a tender en el corto plazo a ir a las renovables independientemente de los planes que tengan, porque son rápidas en desarrollar y ejecutar, son económicas y tienen sentido para acompañar el desarrollo económico del país y las necesidades energéticas crecientes, considerando las excelentes condiciones de recurso energético renovable que tiene México.

CFE ha dicho que va a volver a generar y eso no necesariamente tiene que ir en contra de las renovables, sólo cambia su papel de comprar energía a generarla. Hasta se podrían dar licitaciones donde CFE sea el dueño y lo que haga sea licitar EPCs u otro tipo de servicios que al final redunda en generación de proyectos renovables.

¿En el sector privado sigue el desarrollo de proyectos?

Vimos un cierto parón tras los primeros anuncios del Gobierno, estuvieron relacionados directamente a la incertidumbre que se generó –creemos que es lo lógico–.

Hay empresas que iban a ir a subasta y tenían muchos proyectos, que ahora tienen que ver cómo los sacan adelante. Entonces, sí que se ha visto un pequeño frenazo de desarrollo de proyectos, sobre todo los primeros meses para esperar y ver por dónde podrán ir las cosas. Al cambiar el juego, cambiar de estrategia.

No obstante, en el último mes o dos meses, estamos viendo ya otra vez que los clientes vuelven a llamarnos para ciertos servicios específicos relacionados con el desarrollo, por lo que vemos que el mercado va retomando su movimiento ahora poco a poco.

A pesar de las noticias malas iniciales, la industria sigue bastante positiva y a la espera de definiciones que acaben con la incertidumbre. Por lo que esperamos que en el segundo semestre del año, al tener claro el marco que dé el Gobierno, se pueda alcanzar un mejor ritmo en el mercado.