Tal como adelantó Energía Estratégica, el próximo martes 6 de agosto se publicará el Pliego definitivo de la subasta a largo plazo de energías renovables de Colombia. Entre septiembre y octubre se darán los mecanismos de asignación y el entrecruzamiento de las ofertas de la demanda, por un lado, y de la oferta, por el otro.

La gran incógnita será sobre qué precios coincidirán las propuestas de ambas partes. Para echar luz sobre este tema, este portal de noticias dialogó con Alejandro Lucio, Director de Óptima Consultores y exdirector Ejecutivo de Ser Colombia.

“Mi expectativa es que los precios que resulten en la subasta estén en el orden de los 40 o 45 dólares por MWh, sin contar el cargo por confiabilidad”, opina el experto, al señalar que hoy en día tal cargo se encuentra en el orden de los 16 dólares por MWh.

Lucio explica que en el mercado colombiano se celebran contratos en el orden de los 65 y 70 dólares por MWh, por plazos de entre 2 a 5 años. De restar el cargo por confiabilidad sobre estos precios de referencia, el valor de la energía ‘pura’ oscila los 49 y 54 dólares por MWh.

Para el exdirector de Ser Colombia, estos 9 dólares por MWh menos que pudieran encontrarse en la subasta de renovables se explican, principalmente, por el plazo de los futuros contratos, que serán a 15 años. La demanda querrá asegurarse precios más bajos teniendo en cuenta que la energía se abarata con el correr del tiempo.

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Consultado sobre las expectativas del proceso licitatorio en general, Lucio observa que, “a diferencia de la subasta pasada, el tipo de contrato no es de entrega física sino de tipo financiero, lo que se ajusta mucho más a lo que se negocia en el mercado colombiano y es menos riesgoso para el comprador”.

“En las últimas semanas el regulador ha expedido una serie de normas de carácter general, que exceden a esta subasta, y favorecen los procesos competitivos para la contratación de energía. Esto no estaba en la subasta pasada y eso va a hacer que la demanda se interese mucho más”, indica el especialista.

No obstante, reconoce: “noto mayor interés que en la subasta pasada, aunque siento un poco menos motivación del lado de la oferta, precisamente porque es un tema de riesgo diferente”.

Sobre el apetito del sistema financiero para respaldar proyectos de energías renovables con contratos en pesos, Lucio analiza que la banca local está “en proceso de entender” las condiciones de la compulsa. “Yo creo que esta subasta va a necesitar mucho apoyo de la banca multilateral, como ha pasado en otros países, pero considero que una vez adjudicados los proyectos el financiamiento se destrabará”, cierra el Director de Óptima Consultores.