Según confirmó al diario Clarín Sergio Bergman, flamante ministro de Medio Ambiente, el presidente Mauricio Macri puso en duda la continuidad las represas Néstor Kirchner y Jorge Cepernic. En un encuentro durante la semana pasada con Cristine Mc Divitt, viuda del filántropo ecologista fallecido días atrás Douglas Tompkins, y Sofía Heinonen, bióloga y máxima autoridad de Conservation Land Trust, determinó: «Vamos a intentar pararlas«.

La frase del mandatario fue motivada luego de que las ambientalistas hayan dicho que los proyectos hidroeléctricos del sur podrían provocar un daño ambiental irreparable y que creían que se podía producir mejor energía de manera más barata, menos dañina y más eficaz.

Por su parte, la dirección del CAP ve con preocupación la posibilidad de que Macri dé fin a los contrato; no obstante considera que se trata de una declaración extraoficial y confía en que se recapacite sobre la construcción de las obras que significarán una inversión de 4.714 millones de dólares (financiadas con un crédito de bancos chinos, según arregló el ex Ministerio de Planificación Federal) y tendrán una potencia instalada de 1740 MW (5300 GWh anuales).

Enrique Blasco, presidente de la entidad, en diálogo con energiaestrategica.com critica el punto de vista de Mc Divitt y Heinonen y de todos aquellos que opinan que las presas pueden propagar graves enfermedades o dar muerte a la flora y fauna: “Eso no es cierto”, asegura. “En cada obra hay estudios de impacto ambiental y protocolos para evitar este tipo de problemas que toda presa debe cumplimentar”, enfatiza.

Ahora el Comité Argentino de Presas espera la nominación formal del flamante subsecretario de Energía Hidroeléctrica (que sería Jorge Marcolini) para acercarse al funcionario.

Nuestro interés será el de aportarle todo lo que podamos desde el Comité, brindar nuestro apoyo e interés para que los proyectos hidroeléctricos en carpeta de la anterior administración se desarrollen”, señala Blasco.

Consultado sobre su impresión del desarrollo de un área específica para la hidroelectricidad, el titular del CAP expresa: “El hecho de que se cree una dependencia exclusivamente dedicada al sector es muy positivo. Además nos dirigiremos a una autoridad entendida en la materia”.