Al año 2050, no debería haber en funcionamiento usinas térmicas quemando gas natural, fueloil o gasoil para generar energía eléctrica, plantea con valentía y compromiso con el medio ambiente María Odarda, senadora oriunda de una provincia dónde el petróleo es una de las actividades que sostienen la economía.

“Se establece como objetivo lograr una contribución de las fuentes de energía renovables del cien por ciento (100%) del consumo de energía eléctrica nacional, al 31 de diciembre de 2050”, determina en el artículo 2.

Para alcanzar tal desafío, aclara que los usuarios de energía eléctrica deberán cumplir los compromisos en forma gradual, de acuerdo con el siguiente cronograma:

  • Al 31 de diciembre de 2030, deberán alcanzar como mínimo el treinta por ciento (30%) del total del consumo propio de energía eléctrica.
  • Al 31 de diciembre de 2035, deberán alcanzar como mínimo el treinta y cinco por ciento (35%) del total del consumo propio de energía eléctrica.
  • Al 31 de diciembre de 2040, deberán alcanzar como mínimo el cincuenta por ciento (50%) del total del consumo propio de energía eléctrica.
  • Al 31 de diciembre de 2045, deberán alcanzar como mínimo el setenta por ciento (70%) del total del consumo propio de energía eléctrica.
  • Al 31 de diciembre de 2050, deberán alcanzar el ciento por ciento (100%) del total del consumo propio de energía eléctrica.

Para que estas metas puedan lograrse, propone que el Estado Nacional destine recursos públicos:

  • Al 31 de diciembre de 2020, el Estado deberá destinar como mínimo el treinta por ciento (30%) en obras de generación de energía en base a fuentes renovables sobre el total del presupuesto para obras de generación de energía eléctrica.
  • Al 31 de diciembre de 2025, el Estado deberá destinar en su presupuesto como mínimo el cincuenta por ciento (50%) en obras de generación de energía en base a fuentes renovables sobre el total del presupuesto para obras de generación de energía eléctrica.
  • Al 31 de diciembre de 2035, el Estado deberá destinar en su presupuesto como mínimo el setenta y cinco por ciento (75%) en obras de generación de energía en base a fuentes renovables sobre el total del presupuesto para obras de generación de energía eléctrica.
  • Al 31 de diciembre de 2040, el Estado deberá destinar en su presupuesto como mínimo el ciento por ciento (100%) en obras de generación de energía en base a fuentes renovables sobre el total del presupuesto para obras de generación de energía eléctrica.

En sus fundamentos, María Magdalena Odarda sostiene que “este proyecto de ley propone establecer con claridad los objetivos a largo plazo de una política de transformación de la matriz energética, que permita a la Argentina ser un país libre de combustibles fósiles (y del daño ambiental que los mismos generan) para 2050”.

Para ello, agrega que “establecemos cuotas mínimas de inversión pública que se deben destinar, gradualmente, a las energías renovables”.