Durante diciembre del año pasado, tras la resolución 1749, firmada por el jefe de Gabinete provincial Alberto Pérez y el responsable del Organismo Provincial de Desarrollo Sostenible (OPDS), Hugo Bilbao, se estableció un ‘Sistema de alertas tempranas y actuación ante fenómenos meteorológicos con descargas eléctricas’ para las playas bonaerenses.

La medida pretende ser tomada para poder prever siniestros como el ocurrido en enero del 2014 cuando un rayo le dio muerte a cuatro jóvenes e hirió a 21 personas en una playa de Pinamar.

Es por ello que el gobierno de la Provincia de Buenos Aires, desde el mes pasado, está implementando el uso de la bandera negra en toda la Costa Atlántica ante cualquier probabilidad de tormentas eléctricas.

Junto a esta nueva nomenclatura se instalaron casillas de guardavida en las playas de San Bernardo, Mar de Ajó, Pinamar, Villa Gesell, Mar Chiquita, Mar del Plata y Necochea, equipadas con paneles solares fotovoltaicos que brindan energía eléctrica a las garitas.

La iniciativa busca que guardavidas tengan más recursos en el caso de que tengan que afrontar cualquier inconveniente como, por ejemplo, la posibilidad de cargar sus teléfonos móviles en el caso de tener que llamar a Defensa Civil o a la fuerza pública.

Además, el sistema cuenta con sirenas, y aparatos detectores de tormentas ante cualquier posibilidad de desmejora climática.

Las potencias solares fueron provistas mediante licitación por la empresa bonaerense Sustentator, quien también se encargó de equipar a las garitas con baterías para que la energía se pueda acumular ante cualquier condición climática adversa.

Tanto los paneles fotovoltaicos como las baterías son oscilantes en tamaño y cantidad dependiendo el punto turístico en donde fueron colocadas. Por ejemplo, en Mar del Plata se instalaron potencias de: 40 por 56 W, un total de 2240W, con un almacenamiento de 40 baterías, a diferencia de Mar Chiquita en domnde se instaló un panel de 5 por 56 W, un resultado de 280W con un almacenamiento de 5 baterías.