La Ley de la Industria Eléctrica (LIE) contempla ciertos objetivos de incorporación de energías limpias y reducción de emisiones contaminantes para cumplir con los compromisos internacionales que asumió Mexico.

Con la Reforma Energética, los Certificados de Energías Limpias (CEL) se crearon como el único instrumento para la promoción de energías limpias. Esto implica a los generadores limpios obtener una ganancia adicional a la venta de energía.

Cuando se habla de «metas por cumplir» se hace referencia a tres principales porcentajes de generación a partir de energías limpias fijados en la Ley de Transición energética:

25% en 2018

30% en 2021

35% en 2024

Adicionalmente, hay obligaciones individuales establecidas desde la Secretaría de Energía para participantes del mercado. Hasta el momento este departamento de Gobierno tiene fijado objetivos para el periodo 2018-2022:

5% 2018

5.8% 2019

7.4% 2020

10.9% 2021

13.9 % 2222

El primer trilenio sería sostenido por las subastas de largo plazo que además de energía incluía CEL. ¿Pero qué sucederá en los años que siguen?

De no reactivarse las subastas que promueven la incorporación de energías renovables, especialistas aseguran que se arriesgaría el cumplimiento de las metas fijadas al 2021.

Mientras que los privados podrían superar las cancelaciones de las subastas optando por otros mecanismos como los concursos eléctricos a largo plazo entre privados, la CFE Suministro Básico, que solo puede adquirir Certificados de Energía Limpia (CEL) a través de subastas incumpliría a la Ley.

Los Concursos Eléctricos a Largo Plazo, organizados por Bravos Energía, así como otros mecanismos vigentes, ayudarían a los privados a cumplir su obligación. Sería entonces el mismo Estado quien incumpliría a las medidas adoptadas y esto resulta preocupante para el país si además se considera que esto complica la meta nacional ya que la estatal complicada –la CFE Suministrador de Servicios Básicos– tendría cerca de un 70% de participación en el mercado y un 30% solamente correspondería a los privados.

“CFE Suministro Básico que es el principal consumidor del mercado. En su momento, hizo su solicitud de CEL viendo las proyecciones de cuántos CEL requería comprar en cada subasta para cada uno de los años comprometidos. De acuerdo a sus estimaciones, 2018, 2019 y 2020 está cubierto. El problema viene para 2021 ya que no hay nuevas subastas de largo plazo y la CFE no tiene cómo obtener los certificados para cumplir con las siguientes obligaciones”, indicó a este medio Alberto Campos, consultor energético independiente y referente en desarrollo e implementación del Mercado de Certificados de Energías Limpias.

Tras su experiencia como director de área en la Comisión Reguladora de Energía,  Alberto Campos insiste sobre un punto más sobre este tema “a menos de que haya un cambio en la regulación que permitiera a CFE adquirir certificados de otra forma, mantener la cancelación de las subastas complicará los compromisos de reducción de emisiones para México. Los concursos paralelos que se den entre empresas podrán aligerar la carga a los privados y promocionar nuevas centrales para instalar en el país, pero el escenario se agravará para la empresa estatal y el mismo Gobierno”.