Alberto Rosandi, director de Energía y Opciones (Eiys), supeditó la situación que se vivirá en materia energética a las condiciones climáticas. “Si nos afecta El Niño, puede que el verano sea más moderado en cuanto a los cortes, si por el contrario no nos impacta y predominan las altas temperaturas y la sequía, la situación será crítica más allá de todos los esfuerzos que se hagan”, sostuvo.

¿Cómo se prevé este verano con los apagones?

Si nos afecta El Niño, es decir si el verano es cálido pero lluvioso, puede moderarse el consumo y así el riesgo de corte de suministro. Si el verano en cambio es con sequía y alta temperatura, la situación será crítica más allá de esfuerzo de distribuidores. Se produce un “colapso de tensión” por la elevación de la temperatura de cables y transformadores, lo que lleva a un corte intempestivo porque el equipamiento se rompió, o a un corte inducido del tipo programado. Lo que se ve ahora es que el estado del sistema de distribución de energía a nivel nacional está iniciando un proceso de criticidad, lo que quiere decir que si hay algún problema como la salida de una central de servicio, problemas de combustibles o la demanda vuelve a subir, habrá nuevos cortes.

¿Por qué se llega a este estado?

El sistema está operando últimamente con generación térmica, con máquinas que requieren combustible líquido, a diferencia de las hidráulicas y las de energía verde. El problema es que son más costosas, requieren de mayor mantenimiento, se rompen más y cuando no llega el gas, hay que reemplazarlo con gas oil o fuel oil, que trae más problemas por su calidad y por la cuestión logística.

También el parque de producción se volcó masivamente a la energía térmica.

Hoy el 63.79% de nuestra matriz se basa en centrales térmicas. Hidráulica quedó alrededor del 31,2%, nuclear 4% por el ingreso de Atucha II, y la eólica y fotovoltaica no supera el 0,5%. Estamos con un sistema más ineficiente y caro. Los cortes se dan en todos lados, no sólo en Rosario. Es cierto que la EPE venía atrasada en la reestructuración y repotenciación del sistema eléctrico, que ahora lo está haciendo, y esto también influye. Pero el atraso es en dos aspectos: las obras son lentas, pero la poca disponibilidad económica la retrasa más.

 ¿Qué se puede hacer?

Los estudios muestran que los aires acondicionados de todo el país condicionan al sistema. Evidentemente se requiere concientización para un uso eficiente de energía por parte del ciudadano, refuerzo de estructuras por parte de distribuidoras y cambio de modalidad de provisión de mayoristas para no depender tanto de la energía térmica.

Fuente: Punto Biz