“La generación distribuida no ha sufrido modificaciones a la ley ni a los reglamentos o disposiciones, por lo que el marco regulatorio se encuentra vigente y muy sólido, además que continúa el crecimiento del mercado”. 

Así lo aseguró Carlos Ortiz Díaz, presidente de la Comisión de Energía Sustentable del Consejo de Cámaras Industriales de Jalisco y Director General de Greenergy, quien transmitió un breve análisis del sector en una entrevista exclusiva para Energía Estratégica

¿Cómo ven el progreso de las renovables en relación a los últimos acontecimientos?

Es muy clara la ideología de defender a las empresas productivas, como la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y Petróleos Mexicanos (PEMEX). Y, por cierta ignorancia, desde el Presidente hasta personas que dirigen el sector energético, han publicado o tratado de modificar lo establecido en los acuerdos. 

Desde la parte de los industriales, vemos que la batalla no ha sido legislativa sino jurídica. Y en todos los casos de las batallas jurídicas, permaneció el Estado de Derecho. Hecho muy importante a destacar y rescatar el papel del Poder Judicial, defendiendo la Constitución ya que estos cambios a las leyes, reglamentos o acuerdos pueden contravenir lo establecido en la Carta Magna. 

De todos modos, la batalla continuará siendo jurídica mientras la Suprema Corte de Justicia de la Nación no resuelva esta suspensión a la reforma a la LIE. 

¿Qué diferencias encuentra entre la afectación a gran escala en comparativa con la pequeña escala? 

En gran escala, sea renovable o convencional, el objetivo es defender a CFE, lo vemos en el tema de generación. Mientras que en la pequeña escala, es decir, generación distribuida, hasta el momento no hay ninguna modificación. 

Entonces nada nos impide continuar el desarrollo y que siga creciendo, por lo que cualquier otro tipo de iniciativa enfocada a que el usuario se convierta en prosumidor no tendría ningún obstáculo. 

¿Qué hace falta para abrir el mercado o que las empresas vuelvan a interesarse a invertir?

Lo primero sería la voluntad política y el respeto desde el Ejecutivo y el Legislativo por el Estado de Derecho y hacia lo ya contratado. Hay acuerdos del pasado que se hicieron para fomentar a las renovables y fueron importante para desarrollar algunos parques eólicos que hoy siguen dando beneficios a las grandes empresas. 

Se tienen que volver a revisar las condiciones, porque ya cambiaron mucho, pasó el tiempo, bajó el costo de la energía y suben las necesidades de costos e inversión de transmisión y distribución, pero no tirar todo de un plumazo como lo están intentando. 

¿Existe la posibilidad que a futuro CFE genere una alianza con el sector privado para el desarrollo renovable en el país?

Así debería de ser, pero en estos momentos está muy fuerte la cuestión ideológica en el control del gobierno y de las empresas, por lo que no lo veo muy factible. Puede ser posible pero poco probable.  

Por otra parte, ¿qué oportunidades hay en relación a los sistemas fotovoltaicos con baterías?

Puede ser útil para “peak shaving”. Es decir, para los usuarios industriales que tienen tarifas horarias y son aquellos que tienen cargas conectadas mayores a 100 kW de demanda contratada. Es una solución viable tanto técnica como económica. 

Sin embargo, no existe marco jurídico. Desde 2019 no fue tocado el tema por la Comisión Reguladora de Energía porque no aparece en los proyectos que tiene de mejora regulatoria. 

Entonces, ¿qué alternativas surgen?

Vemos proyectos puntuales de pioneros que buscan detrás del medidor mantener su sistema de respaldo y aprovechar esta laguna, o incluso con proyectos pilotos de los mismos desarrolladores.

Además, el nicho de mercado que se abre y se observa es aquel donde los usuarios requieren un servicio de respaldo de energía para el caso de fallas en la red. Vimos más desarrollo y solicitudes tanto en 2020 como en lo que va de año. 

De ahí a que sea económicamente factible, todavía queda camino por recorrer para las tarifas planas, las residenciales y comerciales.