Para tener mayores precisiones sobre la estrategia de negocios de la empresa en el Cono Sur, Energía Estratégica entrevistó a Javier Pastorino, Managing Director de Siemens Energy en Argentina, Chile y Uruguay.

¿Qué nuevos proyectos de generación persigue Siemens Energy?  

Somos una compañía totalmente focalizada en el sector energético. Tenemos 3 divisiones de negocios: generación, aplicaciones industriales y transmisión. En generación se encuentra Siemens Gamesa con un objetivo claramente dirigido a energías renovables. Y desde una nueva área denominada New Energy Business empezamos a trabajar el tema del hidrógeno verde. 

¿Por qué estas tecnologías? 

La temperatura media a nivel planeta está aumentando y no debemos llevarla a más 1.5°. Hoy, las tendencias dicen que se va a superar. Con lo cual, hay que crear un sentido de urgencia para evitarlo.  

Se nos viene un proceso de transición energética y descarbonización donde las energías renovables juegan un rol importantísimo. Y Siemens Energy así lo entiende. 

¿En el Cono Sur lo aplicarán?

Nos hemos fijado el objetivo de ser carbono neutrales hacia el año 2030, esto es una estrategia a nivel global que se cascadea a todas las regiones donde estamos presentes.  En el Cono Sur, obviamente estamos alineados a ese objetivo corporativo.

En el portafolio para  generación y aplicaciones industriales las energías renovables, las baterías, sistemas híbridos y otras tecnologías que ayudarán a la descarbonización ya se tienen en cuenta.

Como director ¿alinea su estrategia de negocios al concepto de ASG investment?

Sí, buscamos ser una compañía con ese perfil orientado a la sostenibilidad. 

La tarea gerencial tiene que ver con alinear la organización a esos objetivos globales y obviamente orientar el portafolio y el desarrollo de los proyectos a la sostenibilidad en los mercados en los que actuamos.

¿Qué ejes de acción tendrían en el mercado chileno?

Chile está dentro de Latinoamérica siendo un poco el pionero en este proceso de descarbonización.

Hay muchas plantas de Carbón que ya están avanzando en lo que se llama face out o salida de servicio. Ahí nosotros aplicamos un concepto de eficiencia energética en donde estamos apuntando a ver como mejor utilizar esos activos que quedarían fuera de servicio.

Por otro lado, Chile está avanzando fuertemente en la penetración de energías renovable, motivado por el muy buen recurso eólico en el sur como solar en el norte. El éxito de estos proyectos no sólo estará dado por su introducción para la generación eléctrica si también para generar hidrógeno verde.
Se habla que de acá a 25 o 30 años el potencial exportador por hidrógeno verde puede equiparar el potencial exportador que tiene la minería.

De ahí es que nosotros tengamos un proyecto piloto de 3 MW con esta tecnología en el en el sur del país junto con con HIF, Enel Green Power, Enap, Sinopec, ExxonMobile, Global Thermostat y Porshe (ver detalle).

¿Porqué por ahora hablamos de un piloto?

La idea de esto es probar que la tecnología funciona y, en función de eso, después escalarlo para después hablar de varias etapas siguientes o de ir a proyectos de muchos GW con producción de gasolina verde, contrubuyendo a bajar la huella de carbono con medios de transporte impulsados por combustibles 100% verdes.

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Uruguay es un escenario completamente distinto, donde hasta podríamos decir que tiene excedentes de energías renovables, ¿cómo jugarían los nuevos proyectos aquí?

Sí, tiene una matriz energética muy verde por sus centrales hidro y parques eólicos fundamentalmente. Si bien tiene algo de térmica, podemos decir también que esta funciona como backup de todo el parque renovable. Y al hidrógeno verde hay que verlo como una oportunidad.

En Uruguay estamos trabajando en una papelera en la que buscamos darle eficiencia energética. Pero además de eso, tenemos una estrategia muy fuerte para reforzar la trasmisión eléctrica para los proyectos existentes y otros nuevos sean de cualquier tecnología.

El Gobierno está lanzando sus proyectos piloto también. En mayo se anunció un proyecto para producir hidrógeno verde para luego aprovecharlo en movilidad eléctrica. Y nosotros esperamos poder empezar a participar en esos nuevos emprendimientos que se vayan a dar en el área de hidrógeno verde.

En el caso de Argentina, ¿cuál es su estrategia? 

Al ser un país con una matriz energética con fuerte participación hidro, una fuerte participación térmica y algo de nuclear y renovables de una manera incipiente; por lo pronto, nos orientamos hacia la eficiencia energética de los activos que hoy se tienen. 

El proceso de transición energética es un proceso que va a durar décadas. No ocurrirá de la noche a la mañana en este país. Paulatinamente sí esperamos una penetración de renovables pero hasta tanto aspiramos a aumentar la eficiencia terminando por ejemplo varios ciclos combinados y electrificando otras tantas operaciones. 

¿Cómo contribuye eso a la descarbonización?

Hoy, si se tiene eficiencia de alrededor del 40% y se mejora la operación ciclo combinado superando el 60%, ganas mucha eficiencia energética que contribuye a bajar la huella de carbono en el sector de generación eléctrica tradicional. 

Por otro lado, también se puede ir por una eficiencia energética con proyectos de cogeneración, aprovechando por ejemplo energía para generación eléctrica y su excedente de calor para vapor de procesos industriales. Pudiendo llegar en petroquímica a eficiencias superiores al 90% con gas que dentro de los hidrocarburos es el combustible más limpio. 

Un segundo punto es electrificar gran parte de los procesos productivos. Un estudio que realizamos reveló que si se electrifica la operación de los yacimientos puedes aumentar la eficiencia energética y reducir costos hasta un 50%.

Obviamente acelerar la penetración de las energías renovables claramente es una gran oportunidad que también tenemos, considerando además los enormes valores de factores de planta que en eólica pueden superar el 60% en el sur, mientras que en el norte la solar va más allá del 40%. 

Pensando en el mediano plazo y vinculando este tema con el hidrógeno verde, pensamos que el proceso de descarbonización se va a dar por la complementariedad  de todas las tecnologías disponibles. 

De ahí que también estemos trabajando en desarrollar proyectos piloto en el país. Si bien estamos en una etapa inicial sabemos que la eficientización de los activos existentes y la electrificación de las operaciones y acelerar la penetración de las energías renovables son el camino para ir pensando en proyectos de hidrógeno verde para que en conjunto sean palanca de la descarbonización. 

¿Porqué hidrógeno verde en Argentina? 

El gran recurso renovable que tenemos hace que la producción de por ejemplo combustibles verdes a base de hidrógeno verde o de amoníaco que después se usa en fertilizantes a base de hidrógeno verde se podría producir de manera muy competitiva. 

Y eso te ayuda no sólo a generar valor agregado a las economías regionales sino también a generar productos que después se exportan. 

¿El costo de las renovables deberá bajar para que el hidrógeno verde sea competitivo? 

Es algo que estamos estudiando en detalle. 

El hidrógeno gris o negro, que hoy se produce por la reforma del gas natural o por la gasificacion de carbon, respectivamente, a niveles promedio globales es mas barato que el hidrógeno verde porque aún  falta está que está reducción de costos pero dado el recurso excepcionalmente mejor que el promedio que por ejemplo tenemos en nuestro país, Argentina, eso hoy estaría dando valores de paridad muy similares con el hidrógeno producido con métodos tradicionales. 

Entonces, repasando, si bien a nivel de promedio mundial todavía no se alcanza, en muy pocos lugares en el mundo entre los cuales está Argentina (dado el recurso renovable) hoy se estaría llegando a niveles competitivos de hidrógeno verde. 

Y a todo esto se está produciendo también una reducción de costos por economías de escala. Explicado de modo sencillo, lo mismo que pasó en el sector solar con la baja de sus componentes, también está pasando con los electrolizadores.

¿Las líneas de transmisión hoy son una barrera para transportar la electricidad para estos proyectos? 

Diste en el punto de algo central que nos impidió hasta ahora acelerar el desarrollo de grandes renovables. Pero el hidrógeno tal vez venga a cambiar esto. 

Lo que se está viendo en hidrógeno verde es que se puede funcionar como una isla, es decir: no necesitas conectarlo al sistema de interconexión nacional y podes producir in situ la aplicación posterior. Y sobre esto ya estamos haciendo distintos proyectos. 

En la Patagonia, puedes poner turbinas eólicas para generar electricidad, poner un electrolizador para producir hidrógeno verde e inmediatamente después tener un proceso de refinación para producir una gasolina sintética o un proceso de producción de amoníaco en conjunto con el nitrógeno.

Entonces en el lugar con un concepto de isla puedes producir amoníaco, un combustible sintético a base de hidrógeno 100% verde y después ese producto utilizarlo en el mercado interno o exportarlo.

No necesitas ningún tipo de conexión a la red de transmisión y se convierte en un concepto de almacenamiento en cierto modo: vos estarías almacenando todo el viento que está soplando en este momento o el sol que estaría radiando y lo almacenarías en forma de hidrógeno o de amoníaco o de combustible verde.