El miércoles pasado, en Rosario, Santa Fe, se llevó a cabo el Pre Coloquio de IDEA. En ese marco, Teófilo Lacroze, presidente de Shell Argentina, dialogó con Energía Estratégica sobre la posibilidad de inversiones en energías limpias en el país.

¿Shell está interesada en invertir en energías renovables en la Argentina?

No en este momento para la Argentina. Nosotros, como grupo Shell en el mundo, tenemos diversas inversiones en renovables. Somos el principal productor de biocombustibles del mundo a través de la Raízen en Brasil, donde tenemos 26 ingenios y producimos azúcar-etanol. Tenemos proyectos de hidrógeno en Alemania y Estados Unidos e inversiones en proyectos solares y eólicos alrededor del mundo, en general en país con marcos regulatorios de renovables que ya tienen décadas.

¿Y en Argentina?

En la Argentina, los 300 millones de dólares por año (con proyecciones hasta el 2020) que estamos invirtiendo, hoy están destinados a nuestros negocios de refinación y comercialización (de hidrocarburos) y en Vaca Muerta. Sí reconocemos, y está claro, que la Argentina tiene un potencial eólico y solar importante, y en la medida que se consolide el marco regulatorio renovable serán áreas sobre las que tengamos proyectos potenciales a futuro.

¿A qué se refiere con “consolidar”?

Es un marco muy nuevo que nació con esta administración, en el 2016. Hay que entender bien cómo funciona ese marco regulatorio específicamente, cuando los primeros proyectos renovables estén en operaciones.

¿Es mejor esperar?

Lo principal que se tiene que cumplir en un proyecto energético es el marco regulatorio. Y esto incluye, entre otras cosas, los compromisos y obligaciones hechos en el acuerdo. Bueno… dos años es muy poco para ver que todo eso se esté dando de forma y en la dirección correcta. Eso es un poco lo que estamos esperando.

Por otro lado, entiendo que Shell proveerá de biodiesel a programa BioBus, que está desarrollando la Provincia de Santa Fe…

Hoy nosotros no tenemos que mirar las diferentes alternativas de oferta energética como competidoras. Es decir, en Shell creemos que todas los diferentes tipos de ofertas van a ser necesarias para satisfacer la demanda de energía del mundo, y en la Argentina pasa algo parecido. Entonces, participamos de proyectos como los que se van a realizar acá en Rosario de B25 (20 por ciento de biodiesel) para la flota de ómnibus, porque lo que nos interesa es aprender.

Una parte de lo que se pueda o no hacer a futuro va a depender del desarrollo tecnológico y de los impactos que eso tenga, no sólo de producto, de motores. Eso hay que entenderlo y la mejor forma de hacerlo es participando.

(NdelR: ya están funcionando 3 colectivos en Rosario con un 100 % de biodiesel (B100). A partir de septiembre, funcionarios de la Provincia de Santa Fe esperan tener en circulación las 397 unidades restantes a B25, dando inicio a su prueba piloto de 400 colectivos funcionando con altos porcentajes de biodiesel).

Vemos que hay empresas instalando estaciones de carga para vehículos eléctricos en la Argentina. ¿Qué tan lejos está Shell de eso?

Nada lejos de eso. Shell este año compró en Europa una compañía de carga eléctrica rápida en vehículos. Es decir, estamos muy cerca de eso. La pregunta que nos hacemos, sobre la cual no tenemos respuesta es: ¿cómo va a ser el modelo de negocios a futuro si es que la gente no se va a comprar su auto, si se cree que la tecnología de automóviles autónomos va a tener éxito y qué va a pasar con los vehículos eléctricos?

Hay muchos interrogantes y esto lo vamos a tener que ir caminando de a poco, pero no estamos lejos de tener cargas eléctricas en las estaciones (de servicio).