La firma Sempra indicó que la operación significó US$ 2.230 millones, aunque sujeto a ajustes por capital de trabajo y endeudamiento neto y otros ajustes.

Adicional a Chilquinta Energía, Sempra -quien fue asesorado en todo este proceso por Bank of America Merrill Lynch y por Lazard- enajenó el 100% de su participación en Tecnored -que provee los servicios de construcción e infraestructura eléctrica a Chilquinta y a terceras partes- y el 100% de la propiedad de Eletrans, que es la firma que controla, construye, opera y mantiene las instalaciones de transmisión.

“El anuncio de hoy completa la venta de todos los activos sudamericanos de Sempra Energy, un paso importante para reducir nuestro enfoque estratégico a los mercados más atractivos de América del Norte”, expresó Jeffrey W. Martin, presidente y CEO de Sempra Energy a través de un parte de prensa.

“Esta venta promueve nuestra misión de ser la principal compañía de infraestructura energética de América del Norte”, agregó el ejecutivo.

Entre los interesados por quedarse con Chilquinta estuvieron Enel, la china State Grid y el fondo canadiense Brookfield.

La chilena Colbún que está presente en otros negocios energéticos como la generación eléctrica, habría evaluado una fórmula para participar en este proceso, sin embargo, desecharon entrar a este negocio regulado y de alta exposición.