¿Cuáles necesidades detectan del sector público?

Son variadas. Por un lado están las necesidades tradicionales de recursos (económicos, técnicos) que también afectan a otras áreas y dificultan el desarrollo de las tareas. En el caso particular de la sustentabilidad, la falta de información y capacitación son una necesidad importante. Esto tiene que ver con que hay muchas opciones de políticas, herramientas y tecnologías para atacar las problemas ambientales y no todas son aceptables desde lo técnico o viables en su implementación. Por eso es que conocer las herramientas de gestión disponibles es una necesidad imperiosa para adaptar lo disponible y elegir con efectividad las nuevas formas de incorporar criterios de sustentabilidad.

¿Cuáles son los principales desafíos?

Son la información, comunicación e implementación. La multiplicidad de actores y alternativas hacen difícil tomar una decisión informada y de consenso que pueda ser adecuadamente explicada a todos los involucrados, por lo que incluso decisiones «correctas» desde lo técnico pueden ser muy cuestionadas por actores a los que no se pudo o supo llegar a tiempo o con la información adecuada. Este desafío va de la mano con el de la implementación: numerosos planes o proyectos relacionados con la sustentabilidad tienen problemas graves a la hora de implementarlos sea por falta de planificación, cambio de prioridades o agendas. Esto dificulta la creación de estructuras sostenidas en el tiempo que son importantes para viabilizar medidas como la generación de circuitos de reciclaje y recolección diferenciada, protección de áreas naturales u ordenamiento territorial.

Respecto de las energías renovables… ¿están los estados municipales solicitando asesoramiento?

Sí, ya existen consultas sobre cómo encarar proyectos de aprovechamiento en edificios públicos y también para promover la generación local. Por el momento muchas de las consultas son generales pero algunos municipios están avanzando con proyectos específicos. Y en este sentido, es claro el crecimiento e interés que se viene dando desde la nueva ley de renovables (27.191) y las políticas de promoción asociadas a ella. Y es evidente que este interés continuará incrementándose aún más cuando se defina un marco regulatorio nacional para la generación distribuida.

¿Qué problemáticas se plantean para incorporar energías renovables?

Un problema importante es que aún son pocos los técnicos formados específicamente en la materia lo que encarece las instalaciones y dificulta encontrar personal idóneo. El costo, que históricamente fue una objeción, cada vez es más competitivo o incluso puede ser menor al de usar energías fósiles por lo que su peso como obstáculo es cada vez menor, aunque puede seguir siendo un problema el desembolso inicial que implican algunas instalaciones. Finalmente, la información puede ser incompleta o inexacta y dificultar la búsqueda de la opción óptima para un lugar determinado.

¿Hay personal y conocimiento en la materia en las dependencias del Estado?

La situación es variable, existen técnicos y funcionarios con formación y conocimientos de primer nivel, pero también hay áreas con importantes deficiencias en capacitación o que toman a lo ambiental como algo anexo y no tienen personal con formación específica en el área. Esto tiene también relación con lo relativamente novedoso de la temática, pero al tomar mayor dimensión y existir más profesionales de la sustentabilidad, se está dando una progresiva mejora. Sin embargo, es indispensable continuar avanzando en los esfuerzos para darle mayor relevancia a las áreas y capacitación y formación a las personas que las llevan adelante.

¿Podría contar algún caso de éxito en el asesoramiento al sector público?

El Centro de Sustentabilidad surge de la alianza entre el Movimiento Agua y Juventud Argentina, el Capítulo Argentino del Club de Roma y la Federación Argentina de Municipios (FAM).  Esta alianza viene desarrollando proyectos concretos en articulación con gobiernos locales desde el 2008, mediante el desarrollo de planes y campañas de forestación, desarrollo de obras de acceso al agua en comunidades aisladas, promoción y desarrollo de tecnologías sostenibles, etc. Hasta la conformación del Centro de Sustentabilidad, los casos de éxito se han traducido en obras y proyectos concretos: 8 comunidades con acceso al agua, 55.000 árboles nativos plantados en más de 40 municipios, desarrollo de micro-emprendimientos en 4 municipios, etc. Pero ahora, la intención del Centro es capacitar y trabajar directamente con los decisores técnicos y políticos, para colaborar con ellos en el desarrollo de planes integrales de sustentabilidad a escala local, y es un proceso que estamos recién empecemos a transitar desde fines del año pasado. Por lo que esperamos poder contar los primeros casos de éxito concreto para mediados del 2018, cuando concluyamos el desarrollo del primer ciclo de capacitación.

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