El Ministro de Energía y Minería, Juan José Aranguren, viene planteando desde hace tiempo la importancia de desarrollar las energías limpias en el país. Tal como lo expresa públicamente, está expectante por el impacto que pueda tener en el mercado la instrumentación de la Ley 27.191.

El lunes, Aranguren se reunió con el resto del Gabinete de Mauricio Macri y el Ministro de Ambiente, Sergio Bergman, para analizar el Acuerdo de Cambio Climático alcanzado en diciembre en París, Francia, para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero a la atmósfera.

Si bien no participaron empresarios de las energías renovables, Guillermo Malinow, experto en materia de energía hidroeléctrica con gran trayectoria en el rubro, alertó sobre la falta de diálogo con el Gobierno: “Los “hidroeléctricos” no figuramos entre los invitados a esas reuniones, entonces solo tienen la visión de quienes son contrarios a la construcción de aprovechamientos hidráulicos de propósitos múltiples en nuestro país”.

Y agregó: “El ingeniero Aranguren proviene del sector petrolero y pareciera que cuando se refiere a las energías renovables no tiene en cuenta a la energía hidroeléctrica generada a partir de un recurso renovable como es el hídrico”.

¿Hubo algún acercamiento o reunión de representantes del sector con las autoridades?

No creo que haya habido contactos con los funcionarios nuevos, por lo menos no a nivel institucional, si no ya me hubiera llegado la información vía la red de colegas que coordino.

¿Qué potencial hidroeléctrico aún queda por explotar en nuestro país?

Hablar del potencial hidroeléctrico disponible en Argentina es algo difícil porque el país no ha planificado estratégicamente su desarrollo en esta materia desde la década del ’80 que se hizo el último Plan Energético. En algún momento hemos realizado una evaluación preliminar del potencial hidroeléctrico técnicamente explotable (Gustavo A. Devoto, Luis M. Cardinali y  yo)  a partir de 295 proyectos hidroeléctricos de Argentina y binacionales de una potencia igual o superior a 1 MW, cuyos proyectos van desde la etapa de inventario (muy preliminar) hasta los que actualmente se encuentran avanzados en su definición y los que están en explotación.

Una gran mayoría de los parámetros técnicos de esos proyectos podrán sufrir modificaciones por cambios producidos en los sistemas climáticos o bien por haber sido concebidos en diferentes épocas por diversos equipos técnicos y con criterios técnicos, económicos y ambientales que en general hoy están superados.

Los resultados preliminares obtenidos del potencial hidroeléctrico técnicamente explotable son los que, pudiendo resultar todavía una sobreestimación optimista, te detallo a continuación:

  • Potencia total disponible: 32,6 TW (1 Tera Watt = 1.000 Giga Watt = 1.000.000 Mega Watt)
  • Energía media anual total (EMA total): 131,1 TWh / año (para un año de hidraulicidad global media)

Los escenarios asumidos son: a) consideración de un solo aprovechamiento en el Paraná Medio con una potencia reformulada del orden de 500 MW y una EMA de 2.600 GWh/año, y b) un reparto de la producción energética de las obras binacionales del 50% a largo plazo para cada país.

En la actualidad se dispone de una potencia instalada total en el país del orden de 11 TW, es decir que respecto a la estimación de máxima antes indicada se habría aprovechado recién la tercera parte de la potencia total técnica y económicamente disponible. Como verás hay mucho por desarrollar todavía, solo hay que tomar la decisión de hacerlo.

¿Cuál es el costo beneficio de explotar recurso hidroeléctrico frente a otras tecnologías?

Respecto al costo beneficio puedo decirte que en general cuando se hacen estos análisis no se valorizan los beneficios colaterales que brindan las obras hidráulicas de propósitos múltiples que producen energía hidroeléctrica, como ser: control de crecidas y recuperación de tierras ribereñas frecuentemente inundables, abastecimiento de agua para bebida humana, para riego y para la industria, viabilizar la continuidad de las vías navegables, potenciar el turismo y los lugares de esparcimiento, entre otros. Si consideras todos esos factores que otras tecnologías no brindan la ecuación es altamente favorable hacia la explotación hidroeléctrica.

¿Cuáles son las perspectivas de la industria?

Las perspectivas de la industria está muy activa a nivel de países en desarrollo y creo que puede haber interés en invertir en ese sector en nuestro país, todo dependerá de cómo se reorganice el tema. Hay algunos avances llevados a cabo por el gobierno saliente, pero casi todos están empantanados por la falta de definición sobre la financiación de las obras, por caso: los aprovechamientos hidroeléctricos Chihuido I sobre el río Neuquén, Neuquén, Los Blancos sobre el río Tunuyán, Mendoza, la central hidroeléctrica Aña Cuá y la ampliación de la central hidroeléctrica Yacyretá sobre el río Parana´, entre los más salientes.

En otro orden, hay un documento oficial denominado «Desarrollo del Sector Hidroeléctrico Argentino» elaborado por el Instituto de Energía de la Academia Nacional de Ingeniería que no se si ya se puede dar a publicidad, en el cual tenés mucha información al respecto. Los autores somo Gustavo A. Devoto, Armando Sanchez Guzmán y yo, debería averiguarte si se puede difundir.