Sebastián Scheimberg es uno de los hombres que aconseja a Mauricio Macri, el candidato a presidente por el PRO, en lo que respecta a temas de energía. Es uno de los responsables en la materia de la Fundación Pensar y tiene gran experiencia en el sector. Actualmente forma parte de la consultora Montamat & Asociados, pero anteriormente participó en el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas, Presidencia de la Nación (2005 – diciembre de 2007) y también en YPF.

En diálogo con energiaestratégica.com, Scheimberg brindó su punto de vista sobre el esquema de subsidios a la energía eléctrica: “tienen que estar focalizados en los hogares de grandes ingresos, no tienen que ser generalizados; deben estar concentrados en la demanda y no en la oferta”.

Siguiendo la idea, consideró que “no puede ser que el subsidio crezca como consecuencia de una falla macroeconómica; tiene que estar planificado en base a la población que se quiere beneficiar y a una política de desarrollo”. ¿Cómo se podrían reducir? Explica que “tiene que ser en etapas”, cuidando especial atención a “los sectores que menos tienen”.

Diversificación de la matriz energética

Scheimberg analiza que “hay que fomentar las fuentes renovables, con otro vector de precios, que no sea en base a subsidios; hoy Argentina está pagando un costo muy alto porque importa combustibles líquidos a precio internacional, mientras que hay varias energías alternativas que son más competitivas”. Hizo mención a la hidroeléctrica, eólica, nuclear y biomasa.

El economista entiende que “hay que tener una estrategia de diversificación de la matriz en términos de idea global; uno no puede pensar independizándose de los efectos que tienen sobre el resto de la población”.

Sobre el proyecto de ley que impulsa energías renovables

Scheimberg dio su opinión sobre la iniciativa presentada por Marcelo Guinle, el senador del Frente para la Victoria, que propone actualizar la ley 26.190, con el objetivo de un 8 por ciento de la generación de energía eléctrica en 2017 sea aportada por fuentes renovables, aprobada en la cámara alta y en plena discusión en diputados.

Es un proyecto que está pensado para un país lleno de desequilibrios, donde los precios y tarifas de las energías están distorsionados; se basa fuertemente en un paquete de subsidios fiscales, tiene algunos aciertos y grandes desaciertos; Argentina necesita impulsar las energías renovables y esta es una forma de avanzar”, concluyó.