Durante el año 2008, la Corte Suprema de Justicia sentenció que el Estado Nacional y los gobiernos de la Provincia de Buenos Aires y la Ciudad de Buenos Aires se debían hacer cargo de la relocalización de aproximadamente 2600 familias que se encuentran dentro del límite físico del Riachuelo, lo que es riesgoso para la población por el grado de contaminación que presenta el río. Ya son sobrados los casos de vecinos que presentaron y presentan afecciones.

En 2006 se creó la Autoridad de Cuenca Matanza Riachuelo (ACUMAR), organismo que comenzó a articular y coordinar políticas en conjunto con la Ciudad de Buenos Aires, a través del Instituto de Vivienda de la Ciudad (IVC) para trasladar a 1832 familias, con aporte de fondos de Nación.

En lo que respecta a la Villa 26, ya se han mudado 125 familias, de las 215 que habitaban en la zona, al barrio de Barracas, a principios de marzo pasado. En la misma licitación, adjudicada a la empresa Vidogar Construcciones S.A. a fines del año pasado, se incluía una segunda parte del proyecto que contempla la mudanza de las 90 familias restantes.

Sin embargo, el proceso se vio truncado por el creciente ritmo inflacionario y un reacomodamiento de precios que no satisfizo al licitador. Según el Régimen de Redeterminación de Precios, el reacomodamiento es viable siempre y cuando se lo sujete a índices públicos de medición de inflación. Al no tener la Ciudad de Buenos Aires un índice propio, se debieron basar en los datos proporcionados por el INDEC.

Allí la cuestión. Para la empresa adjudicataria, Vidogar, a la que hay que sumarle la adjudicación de una segunda compañía dentro del mismo proyecto, Sustentator, desarrolladora de procesos de sustentabilidad para los 90 hogares que vienen a complementar la relocalización de la Villa 26, el Índice Nacional de Estadísticas y Censos no mide con exactitud el aumento de precios en los productos y exigen una recomposición del presupuesto acorde a la medición privada de la Cámara de la Construcción.

Nosotros no podemos tomar cualquier valor, por más de que la empresa que adjudicó nos demuestre que los balances propuestos por el INDEC no se condigan con el aumento que ha habido, porque la Ley dice que uno se debe tomar de índices públicos”, explica Ivan Kerr, gerente general del IVC, a energiaestrategica.com.

Como solución al enredo, el funcionario explica que están realizando un índice propio de la Ciudad de Buenos Aires, pero que aún faltan algunas indexaciones por lo que se reconocen demoras.

Estamos dialogando para ver qué alternativa encontramos y que la obra siga”, remata el funcionario, quien indica que desde el gobierno no quieren que queden sin efecto las adjudicaciones para no demorar más las obras, por lo que piensan prorrogar la licitación.

La semana que viene el IVC planeo reuniones para tratar el tema.

Obras sustentables

Para esta segunda etapa, que viene a concluir el proceso de relocalizaciones de la Villa 26, con la mudanza de 90 familias en el Barrio de Barracas, la Ciudad de Buenos Aires adjudicó a Sustentator equipamiento sustentable para las viviendas.

Contendrán calefones solares para caldear el agua a partir de la energía del sol; paneles fotovoltaicos, con el fin de autogenerar la energía consumida en iluminación de espacios comunes y para el funcionamiento de las bombas; y aireadores en las griferías y duchas, que permitirán un ahorro de hasta el 50 por ciento de agua a consumir, ya que los aireadores le agregan aire al agua para hacer una mezcla con burbujas y permitir una mayor eficiencia en el enjuagado.