Tras las declaraciones de secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Víctor Manuel Toledo Manzur, ¿se reforzó la idea de que “el litio va a ser el nuevo petróleo” en México? 

Exactamente. Por los teléfonos y computadoras ya hay mucha demanda de litio. Será el nuevo petróleo cuando se utilice en gran medida para baterías con aplicaciones tales como para coches eléctricos y centrales de generación eléctrica.

¿Qué entidades federativas de México guardan más potencial inicialmente para la extracción de litio?

En México, Sonora, Baja California y San Luis Potosí tiene gran potencial. Entre estos Estados se destaca Sonora, que supuestamente cuenta con más de 200 millones de toneladas de reserva. Allí, Bacanora Minerals está desarrollando un importante proyecto para extraer unas 17mil toneladas para 2020 y en los años subsiguientes llegar a 35mil toneladas.

De este modo, México se perfila como un mercado atrayente para la extracción en la región latinoamericana, además de Argentina, Bolivia y Chile.

Pero todavía hay temas inconclusos. Por un lado, si se privatizarán o no las minas; y, por otro lado, cuánto se permitirá extraer.

Sumado a aquello, ¿también faltaría definir si el Gobierno fomentará toda la cadena productiva? ¿Hay claridad al respecto?

Integrar toda la cadena de valor para el producto terminado sería recomendable, pensando en el bienestar y desarrollo de la industria. Este tema está abierto. Se deberá aguardar por definiciones.

¿Hay capacidad industrial para la fabricación de baterías de gran porte en México? 

Sí, definitivamente. Toda la extracción ya se está haciendo en algunas partes del país y en cuanto a la manufactura es claro que se cuenta con mano de obra calificada para su producción en el país.

Seguramente en los años subsiguientes se instalarán fabricas. En este punto, mucho tendrán que ver los costos de transporte. Por ejemplo, Tesla tiene una fabrica de baterías en California, otras firmas o inclusive esta pueden evaluar instalarse en México para tener la proveeduría ahí.

Respecto a baterías para almacenamiento de energía, hemos visto que en México se ha instalado una planta solar de 30 MW con almacenamiento, ¿qué oportunidades abiertas hay en este mercado para apalancar el desarrollo de estos proyectos? ¿o se está aguardando por nueva regulación?

Por supuesto que las regulaciones siempre son muy importantes pero claro que en algunas zonas de México es más costoso invertir en líneas de transmisión eléctrica que en baterías para apoyar parques de energía renovable variable.

Estoy al tanto del marco regulatorio sobre todo para PPAs de energía solar y se está viviendo un proceso de aceptación aún para incorporar baterías.

Considero que el futuro tendrá producción y consumos descentralizados, y es innegable que las baterías son el complemento más idóneo para centrales eléctricas y coches eléctricos; por lo que, espero mayor adaptación de los marcos regulatorios en este sentido.

¿Cómo ve el tema de costos?

Puedo citar por ejemplo que los costos de los módulos solares  e inversores han tenido una caída considerable, cercana al 80% en los últimos diez años. Del mismo modo, considero que puede suceder con las baterías de litio. Si hablamos de los próximos 10 años, en sistemas de almacenamiento se puede prever por lo menos una baja del 50%; de tal manera que, de camino, estos serán cada vez más económicos.