Se espera que la licitación de renovables de Argentina se lance en la primera quincena de enero 2023

La convocatoria estaba prevista para antes del cierre del 2022, pero fuentes cercanas de la Secretaría de Energía le confirmaron a Energía Estratégica que se trabaja fuertemente para lanzarla en los primeros días del próximo año.

Las idas y vueltas sobre la nueva licitación de renovables y almacenamiento de energía para reemplazar generación forzada, a partir de las Manifestaciones de Interés presentada, tiene en vilo al sector energético argentino. 

A mediados de noviembre, Flavia Royón, secretaria de Energía de la Nación, confirmó que se trabajaba en lanzar la convocatoria antes de fin año, pero los días transcurrieron y, oficialmente, aún no hay ningún documento publicado. 

Por lo que las grandes preguntas que surgen en la industria renovable del país son “¿cuándo se difundirá dicha licitación?”, “¿cuánto más se demorará?” y “¿qué condiciones tendrá?”. 

Sin embargo, fuentes cercanas a la Secretaría de Energía le confirmaron a Energía Estratégica que se trabaja “fuertemente” con las MDI presentadas en agosto y que “en la primera quincena de enero 2023 estaría saliendo la convocatoria” 

Según adelantó este portal de noticias, la licitación tendrá el propósito de reemplazar aproximadamente entre 400 y 450 MW de generación forzada por nodos o provincias, pero no se descarta que ese sea un objetivo conservador y que finalmente se subaste más capacidad.

El llamado se orientará a las tecnologías solar, eólica, bioenergéticas y proyectos híbridos, también se contempla la inclusión de 100 MW entre pequeños aprovechamientos hidroeléctricos (PAH) y plantas bioenergéticas sin PDD.

Y de acuerdo a uno de los tantos borradores del pre-pliego que circuló entre el sector, los proyectos que reemplacen generación forzada deberán ser de 5 a 20 MW, mientras que los emprendimientos con almacenamiento deberán contar con una potencia en baterías de al menos el 25% de la capacidad del parque solar y de al menos 2 hs de entrega de energía.

Asimismo, los proyectos deberán alcanzar la fecha de habilitación comercial a los 3 años desde la firma del contrato con CAMMESA, que tendrá una vigencia de hasta 15 años.

Y si bien las centrales tendrán una prórroga de hasta un año más para lograr la COD por un año se las penalizará con la disminución del contrato: por cada día de demora luego de cumplido los 3 primeros años de plazo, se les aplicará 5 días de recorte en la duración del acuerdo (365 días = 10 años de contrato).

En tanto que las centrales de las denominadas “tecnologías alternativas”, es decir aquellas con poco desarrollo en otros esquemas, las principales diferencias radican en se espera que los proyectos podrán ser de hasta 20 MW de potencia (mínimo 1 MW) y que las plantas renovables tendrán hasta 4 años para alcanzar la fecha de habilitación comercial.

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