Se espera que a fin de mes se asignen más de 9 GW renovables y un 2023 dominado por proyectos menores a 20 MW

La industria espera que la UPME no vuelva a postergar plazos de emisión de los conceptos de conexión, como ya lo ha hecho en diciembre. Advierten que esto sería muy nocivo para los inversionistas. De darse este escenario, ¿qué capacidad disponible quedaría para el 2023? Tendrían un rol clave los emprendimientos conectados a Sistemas de Distribución Local (SDL).


Guido Gubinelli

Por

guido.gubinelli@energiaestrategica.com

Tanto la Unidad de Planeación Minero Energética (UPME) como la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) están realizado un trabajo titánico en el proceso de saneamiento del sistema eléctrico, tras la publicación de la Resolución 075.

“Hasta el momento hemos visto como positivos todos los cambios que se estuvieron dando”, opina Ximena Cifuentes Salazar, especialista en regulación de Óptima Consultores.

En diálogo con Energía Estratégica, la especialista valora que se han hecho ajustes “en línea con lo que los promotores y los inversionistas han comentado”.

Sin embargo, ahora resta que se den dos hitos clave en todo este proceso. Por un lado, que antes del 28 de este mes se emitan los conceptos de conexión para los proyectos que se han presentado para obtener un lugar en la red eléctrica.

Cabe recordar que se habían presentado 60 GW renovables y que se podrán adjudicar menos de 10 GW: como máximo una sexta parte de ellos. No obstante, hay incertidumbres acerca de si la UPME volverá a postergar esta fecha límite, tal como ocurrió en diciembre pasado, cuya fecha tope era el 31 de diciembre y se aplazó el proceso por dos meses más.

Para Cifuentes “no hay una señal oficial de la UPME y de la CREG de que lo vayan a cambiar, pues hasta el momento no se ha emitido una resolución que amplíe nuevamente el plazo». «De igual forma, tampoco se han hecho más talleres de socialización que se venían desarrollando desde el año pasado, por lo que todo es incierto”, advierte.

Sin embargo, la especialista espera que esta vez se emitan los conceptos de conexión, de lo contrario “eso afecta a los inversionistas, que están a la expectativa y tienen estancado su cronograma esperando definiciones; y también para los que luego van a solicitar conexión, para saber si donde están interesados hay capacidad o no”.

Pero la consultora aclara que este hito del 28 de febrero debería ir acompañado de otro, que está necesariamente encadenado: la postergación de la fecha del 31 de marzo para la recepción de solicitudes para el 2023, que “aún no se ha movido”.

“Es indispensable que se otorgue un plazo más, porque es solo un mes desde la emisión de los conceptos de conexión”, razona.

¿Qué quiere decir esto? Cifuentes explica que lo que ocurra el 28 de febrero con las asignaciones de proyectos repercutirá luego en la presentación de emprendimientos del 2023, ya que se terminará por saber dónde habrá capacidad de conexión y reestructurar los expedientes en virtud de esa oferta.

Indica: “Los estudios de conexión normalmente se realizan en plazos superiores a un mes. Además se necesita saber qué se asignó para ir con una certeza mayor del punto donde tú estás solicitando conexión. Si no es probable que presentes un proyecto en un punto donde ya no haya capacidad”.

Por tanto, la industria espera que en los próximos días la CREG emita un nuevo cronograma para mover la fecha del 31 de marzo. Para la especialista de regulaciones de Óptima Consultores debería extenderse por lo menos dos meses más esta fecha: hasta fines de mayo.

¿Qué esperar para la cohorte 2023?

Cabe recordar que estos más de 9 GW –y menos de 10 GW- que se están poniendo en juego este año corresponden a la convocatoria de asignación de capacidad del 2022.

¿Qué disponibilidad quedaría para el ciclo 2023? Por un lado, lo que termine por no asignarse el 28 de febrero. Por otro, “recordemos que ya salió un proyecto de resolución para aprobar el plan de expansión donde podría haber zonas donde se abra espacio para más capacidad, aunque sería fechas de puesta en operación superiores al 2024, de acuerdo al cronograma oficial”, observa Cifuentes.

Otro punto importante que destaca la especialista tiene que ver con proyectos a menor escala para la cohorte 2023: “Es muy probable que muchos se vayan a Sistemas de Distribución Local (SDL) donde es probable que se encuentre un poco más de espacio –proyectos de hasta 20 MW-; aunque no deja de ser incierto qué sucederá”.

Apetito inversor

Finalmente, consultada sobre las expectativas que están depositando las empresas tanto nacionales como internacionales por las renovables en Colombia, Cifuentes es categórica: “El interés está y se nota, sobre todo con los 60 GW que presentaron solicitud el año pasado”.

“Se esperaría que los inversionistas sigan buscando y que la resolución se torne más flexible para que los proyectos no sólo reciban la asignación sino que se puedan conectar al sistema”, se esperanza la joven especialista.

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