Leandro Aguilera responsable de la empresa Sux Solar, que realizó montó la valla electrificada, destacó que desde que se supo públicamente este hecho, “tuvimos muchos llamados, porque estas noticias aumentan las consultas”.

En diálogo con Sí 98.9, Aguilera aclaró que “la reja no está electrificada, como salió en algunos medios, y el cerco eléctrico se encuentra dentro del espacio privado. Es un sistema sobre la reja, que está a dos metros de altura (por lo que no llega a niños ni animales), y se encuentra del lado de adentro de la propiedad”.

Ante la polémica generada sobre el uso de una modalidad de descargas eléctricas para seguridad, el responsable de la prestadora aclaró que “es un pequeño voltaje, una pequeña descarga como una patada de boyero, o sea, los alambrados que se conectan a una batería en el campo para evitar que el ganado cruce de un sector a otro. Tiene la fuerza de descarga de una batería, que al ser cargada con energía solar no tiene alto voltaje. Será de 1000 o 2000 voltios”.

Según explicó Aguilera, desde los edificios premium con vista al parque Scalabrini Ortiz, “acudieron a nosotros porque los vecinos que tenían balcones al ras del suelo habían sufrido reiterados ingresos (de extraños) y robos”.

Según detalló, el cerco puede detectar si alguien lo traspasa, intenta hacerlo ó si lo corta. Al suceder alguna de estas cosas se activa la alarma y el guardia de seguridad se entera desde la garita cuál es la zona que se activó.