A principio de mes, la Secretaría de Estado de la Energía de la provincia de Santa Fe, dirigida por Verónica Geese, envió una carta al Ministerio de Energía y Minería de la Nación luego de que se hiciera pública la suspensión de la Resolución 108, herramienta legal con la que se avanzaba sobre Acuerdos de Compra de Energía (PPA, por sus siglas en inglés).

En el escrito, la provincia le solicita a la cartera que encabeza Juan José Aranguren que reconozca los procesos encaminados sobre los proyectos de energías renovables y se les otorgue un precio por MWh, tal como se había prometido durante la anterior gestión, antes que cambiaran las reglas de juego repentinamente.

Uno de los principales problemas que alega la provincia es que ambos emprendimientos se encuentran en etapa de obras y efectuaron desembolsos para ello. Tal es así que el parque solar fotovoltaico de 1 MW previsto a montarse en la localidad San Lorenzo de tenía fecha de inauguración para el mes de marzo. El monto dispuesto para su construcción es de 32 millones de pesos y se le requería a CAMMESA 240 dólares por MWh.

El otro proyecto es el parque eólico a instalarse en la ciudad de Rufino, de 25 MW de potencia instalada, con un corte de inversión de 50 millones de dólares y un PPA de alrededor de 120 dólares el MWh.

Tuvimos diálogos informales y la respuesta que nos encontramos (por parte de autoridades nacionales) es que está totalmente suspendida (la Resolución 108) y que no va a volver a estar operativa”, precisa la secretaria de Estado de la Energía en diálogo con energiaestrategica.com.

Seguiremos insistiendo porque entendemos que son medidas que el gobierno tomó para detener nuevas presentaciones y contratos a tarifas que no están dentro de los números que ellos quieren comenzar a manejar”, comprende Geese, no obstante fundamenta: “Pero nuestra discusión pasa por proyectos que ya tenían un grado de avance importante, tal vez podamos llegar a un acuerdo para estos proyectos que ya estaban en marcha”.

Tal como trascendió, la Resolución 108 será modificada por un mecanismo de subastas por energías renovables divididas por tecnología (eólica, solar, biomasa e hidroeléctrica) y segmentadas por regiones, para que los proyectos no se concentren sólo en las zonas de mayor factor de capacidad.

La gran incógnita entonces es que sucederá con los proyectos que estuvieron a punto de concretarse durante la administración kirchnerista.