Aunque no dio más detalles de esta política oficial, el ministro de Medio Ambiente, Campo y Producción, Cristian Moleker, opinó que el acuerdo firmado el sábado 12 de diciembre por 195 países: “Es un avance muy importante para nuestro planeta. Esto confirma la visión que tuvo Alberto Rodríguez Saá hace varios años, cuando decidió poner en marcha acciones para mitigar el calentamiento global. Desde la cartera acompañaremos con iniciativas concretas”.

En cuanto a las tareas que deberá afrontar el ministerio en esta temática, el funcionario planteó que se trabajará bajo dos líneas de acciones fundamentales: “Por un lado haremos hincapié en las energías renovables, un sistema que además de contribuir con el cuidado del medioambiente nos dará independencia energética. Y por el otro, bajo la premisa ‘Forestar, reforestar, forestar’, llevaremos adelante un ambicioso plan en busca de contribuir con la lucha frente al calentamiento global. Por esto es que necesitamos que las tres áreas de la cartera estén integradas y con acciones conjuntas permanentes”.

Aseguró que el ministerio buscará alinear el desarrollo con el medioambiente: “En el marco del Tratado de Paz entre Progreso y Medio Ambiente, trabajaremos por un crecimiento equitativo de las distintas áreas de la cartera”.

El acuerdo obtenido en París, que a partir del 2020 reemplazará al actual Protocolo de Kyoto, debe permitir reorientar la economía mundial hacia un modelo de bajo consumo de gases de efecto invernadero.

El documento identifica al cambio climático como “una amenaza apremiante y con efectos potencialmente irreversibles” para la humanidad y el planeta.

Semejante revolución implica el abandono progresivo de las energías fósiles (carbón, petróleo, gas) que dominan la producción energética mundial, un desarrollo considerable de las energías renovables, inmensas economías de energía e, incluso, una mayor protección de los bosques.