Finalmente la fábrica de paneles fotovoltaicos de San Juan, Schmid Branch Argentina (SBA), se asentará al sur de la provincia, en el departamento de Posito, frente al Estadio San Juan del Bicentenario. En principio se iba a instalar el parque industrial de 9 de Julio, zona estratégica para la planta, pero estudios demostraron que el suelo de aquel lugar era inadecuado y debieron mudar el proyecto.

Ya determinamos los estudios de suelo de este nuevo territorio y obtuvimos resultados positivos”, indica en diálogo con energiaestrategica.com Lucas Estrada, gerente de proyectos de Energía Provincial Sociedad del Estado (EPSE).

El funcionario explica que el sitio estaba ocupado por la Aduana, pero mediante un convenio entre esta parte, EPSE y el Municipio se acordó trasladar la Aduana y ubicar allí la planta SBA. Ocupará un terreno de cerca de 2 hectáreas.

Ahora la fábrica, que prevé una capacidad de elaboración de hasta 235 mil paneles solares por año de 300 W cada uno (de 70 MW anuales), se encuentra a la espera de las últimas líneas de producción que le falta importar: las de obleas y lingotes; mientras que las de celdas y módulos ya están en San Juan.

Estrada cuenta que hay cierta incertidumbre sobre las posibilidades de traer del exterior la tecnología faltante ante una nueva gestión de gobierno que se definirá el próximo 22 de noviembre entre Daniel Scioli y Mauricio Macri.

No obstante, entiende que ambos candidatos traerán una política más liberal que la actual, lo que lo deja un poco tranquilo en ese sentido, aunque reconoce que esa actitud, en exceso, podrá traer problemas. Observa: “hay que considerar que abrir fuertemente las importaciones podría llegar a destruir la industria nacional y proyectos como el nuestro”.

Generación distribuida en San Juan

“La ley está en borrador pero no la queremos implementar por 2 motivos –explica Estrada-: para que salga con la planta en funcionamiento y los residentes se equipen con paneles provenientes de San Juan; y porque aún no está en claro el sistema de tarifas”.

Nosotros queremos que el incentivo esté acorde a la inversión. Que sea rentable para incentivar la inversión. Notamos que hay provincias que lo han implementado pero no han tenido un impacto grande porque no brindan un incentivo para su empleo”, señala el gerente de proyectos de EPSE. Precisa que están apuntando al modelo de promoción alemán y japonés, que tiene, entre otras cosas, un incentivo sobre la inyección de energía, el cual cambia de acuerdo al precio de la generación.

Sobre el primero de los motivos señalados, es clara la política del gobierno sanjunino de esperar que la fábrica entre en operaciones para reglamentar la Ley de Generación Distribuida, ya que para montar la planta está destinando 1.500 millones de pesos.