La IV edición de la Semana de la Energía está en marcha. En la primer jornada de este evento organizado por la Organización Latinoamericana de Energía (Olade) ya se apersonaron referentes de la Agencia Internacional de las Energías Renovables (IRENA), la Agencia Internacional de Energía (IEA), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la  Comisión Económica para América Latina y el Caribe de Naciones Unidas (CEPAL). 

Entre los temas tratados, la transición energética con energías renovables y la descarbonización de las economías se abordó con especial atención. Al respecto, los índices relevados este año en Latinoamérica señalan más una desaceleración que un despegue del sector. 

Rubén Contreras Lisperguer, oficial de Asuntos Económicos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, Naciones Unidas (CEPAL- ONU) advirtió que mientras las renovables registraron un avance aproximado de 0,3 %, el gas subió un 30 %. 

“Hay una tendencia clave: Latinoamérica se está gasificando”, señaló Rubén Contreras Lisperguer

Las inversiones en el sector energético redireccionadas para el gas natural en Argentina, Brasil, Guyana, México, entre otros países, demuestran la búsqueda de transición, no obstante la elección de este hidrocarburo desplazaría inversiones al sector renovable. Por lo que nuevos desafíos surgen. 

Uno es el atraso en la infraestructura de red y en término de inversiones, el especialista indicó que si bien se está invirtiendo más en energías renovables, la cifra no alcanza a superar lo destinado a fósiles, que en muchos países está subencionados. 

“El costo que significaría a Latinoamérica tener una matriz eléctrica prácticamente renovable es de 800 mil millones de dólares. Del año 2019 al 2032, eso equivale a aproximadamente a menos del 1% del PIB de la región”, estimó Ruben Contreras Lisperguer, oficial de Asuntos Económicos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, Naciones Unidas (CEPAL- ONU). 

Para que los países avancen en una planificación a largo plazo que permita un desarrollo de tecnologías más limpias, adquieren suma importancia los organismos internacionales comprometidos a aunar esfuerzos para acelerar la descarbonización la economía en Latinoamérica.

¿Cómo armonizar la cooperación internacional para el procesamiento de datos? es uno de los interrogantes para trabajar entre organismos como IRENA y OLADE que relevan información relevante para el sector.     

Como propuesta la CEPAL empezó trabajos de cooperación en Argentina, Panamá y Bolivia, y el próximo año continuará en Uruguay, Guyana y Cuba. Adicionalmente para toda la región ya lanzó un Observatorio Regional de Energías Sostenibles, ECOSUD (Complementariedad Energética y Desarrollo Sostenible) y el Foro Técnico Regional de Planificadores Energéticos, este último fundamental para acompañar visiones a largo plazo que se transformen en políticas de Estado los esfuerzos del sector por tener una matriz más sostenible.