Mañana, el Ministerio de Energía y Minería estará recibiendo propuestas para la la Ronda 2.0 del Programa RenovAr, licitación que pone en juego 1.200 MW en proyectos de energías renovables.

De acuerdo a fuentes oficiales, ya se vendieron 117 pliegos, un número interesante si se considera que durante la Ronda 1.0 se compraron 74 pliegos y las ofertas superaron los 6.000 MW.

Según Omar Zorzenón, miembro de la comisión directiva de la Federación Argentina de Cooperativas de Electricidad y Otros Servicios (FACE), por el diálogo que ha mantenido con asociados y otras entidades cooperativas, es probable que el sector se presente con entre 15 y 20 propuestas, en su mayoría correspondientes a biomasa y biogás.

“No va a haber una altísima participación pero comenzó a haber interés de análisis: ver qué se podía empezar a hacer; y eso no es un tema menor”, señala el dirigente.

Cabe destacar que cooperativas como FACE, FECOFE y FECESCOR mantuvieron encuentros para que sus asociados comenzaran a involucrarse con las energías renovables.

Lea también: «El acuerdo entre cooperativas para “subirse al tren” de las renovables»

“Se logró empezar a trabajar en el tema”, valora Zorzenón. Pero entiende que para tener peso en el mercado de las energías limpias las cooperativas deberán dar más batalla. “Estamos afuera, trabajando para estar adentro y empezando a participar”, resume.

Consultado sobre la posibilidad de ser competitivos frente a grandes jugadores que se espera que participen en esta licitación, el referente de FACE confía: “nadie lo puede hacer más barato que nosotros si hacemos las cosas bien, porque nosotros no requerimos rentabilidad de capital (TIR) y tenemos excedente cero”.

Sin embargo, Zorzenon subraya: “el problema de las cooperativas es el acceso al crédito”.

Por otra parte, sobre las condiciones para desarrollar proyectos de bioenergías, que según especialistas del sector sigue estando marginado a comparación de la energía eólica y la solar, el dirigente sostiene: “el incentivo está yéndose a las energías sin respaldo (eólica y solar)”.

“Si se incentivan a las energías sin respaldo es porque se está cuidando el negocio del respaldo, o sea, del petróleo, que es más caro y dañino al medioambiente”, se queja Zorzenon.