Río Negro continúa avanzando en el desarrollo de la generación distribuida, principalmente desde el lado de las resoluciones provinciales y del Ente Provincial Regulador de la Electricidad (EPRE), reglamentadas en 2017 y 2020.

Actualmente cuenta con más de 400 kW de potencia instalada en 60 usuarios con capacidad de autoabastecerse (UGER), donde la mayoría pertenece al segmento residencial y utiliza sistemas fotovoltaicos (sólo dos son eólicos), bajo las Res. 64/17 y 169/20.

Incluso el 2021 fue de gran crecimiento en cuanto a potencia se refiere, dado que sumó 226,16 kW en 21 UGER, superando lo hecho en el primer año pandémico en materia de capacidad (en aquel entonces se incorporaron 118,285 kW). 

Pero desde el EPRE no se quedarán sólo con ese avance, sino que ya analizan que a futuro se permitan utilizar sistemas híbridos para almacenar y comercializar la energía, resultando un beneficio para el usuario como para la distribuidora. 

“Está en carpeta el estudio de la regulación y reglamentación de ese tipo de tecnologías (renovables + storage) y que los UGER puedan tener baterías para almacenar y distribuir mejor la inyección de energía en la curva de carga horaria que tiene”, adelantó el Ingeniero Agustín Vidal, responsable del área técnica del EPRE, durante una entrevista con Energía Estratégica.

“Hay que estudiarlo muy bien técnicamente, tanto por las protecciones, elementos de inyección a la red y la garantía de los sistemas. Pero al estar reglamentado, el usuario, el instalador y el vendedor de la tecnología sabrán de qué se tratará y cómo se podrá implementar en Río Negro”, reconoció. 

Esta iniciativa llega gracias a que los costos de las baterías bajaron en el último período, sumado a la posible quita de subsidios y sinceramiento de las tarifas finales por el acuerdo gubernamental con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Y como consecuencia, podría darse un mayor impulso en el país. 

“La ecuación económica permitirá que el uso del almacenamiento se vuelva competitivo y se transformen los sistemas de autoabastecimiento en esquemas híbridos”, señaló Agustín Vidal. 

Además, es preciso recordar que casi un año atrás, Rio Negro habilitó al primer UGER en media tensión (proyecto inversores bifásicos y paneles fotovoltaicos con una potencia de 72 kWp), considerado como un paso importante en la generación distribuida. 

Por lo que, de ponerse en funcionamiento la reglamentación específica para sistemas híbridos, también podría representar un estímulo a que más usuarios de estas características quieran incorporarse al segmento de GD a través del uso de fuentes renovables con baterías.