En diálogo con energiaestrategica.com, el especialista en energía Nicolás Perkins, socio de Nicholson y Cano Abogados, destaca que nuevas medidas anunciadas por el subsecretario de Energías Renovables de la Nación, Sebastián Kind, a llevarse a cabo sobre los pliegos definitivos (como reducción sobre el monto de la garantía por cada MW de Potencia Ofertada de 50 mil dólares a 35 mil y la reducción del requerimiento financiero de Patrimonio Neto que se debe constatar con el último estado contable de 500 mil dólares a 250 mil) “son positivas”.

No obstante, el ex director y miembro del Comité de Auditoría de Petrobras Energía S.A. (2004-2007), actualmente director de la Sociedad Anónima Importadora y Exportadora de la Patagonia (La Anónima), observa que “el punto más importante sobre el que se debe enfocar el gobierno es la solvencia de los Contratos de Abastecimiento de Energía Eléctrica Renovable”.

Explica: “Esta solvencia tendrá directa relación con la tasa de financiamiento de los proyectos y teniendo en cuanta que este tipo de proyectos requieren un alto porcentaje de financiación a largo plazo, cuanto menor sea la tasa de financiamiento menor será el precio de energía ofertado”.

Al respecto, Perkins advierte que a la Cuenta Garantía del Foder y los proyectos de garantías del Banco Mundial “el mercado los está considerando insuficientes”, más allá de que el generador de energías renovables decida rescindir el contrato de abastecimiento y venderle el proyecto al Estado Nacional.

Analiza que la Cuenta Garantía del FODER, importe que va a tener fondos y títulos depositados como garantía de los pagos que tendrá que hacer CAMMESA por la compra de energía renovable, de acuerdo a la Ley, contará con fondos suficientes para cubrir 12 meses compra de energía renovable.

Considerando que CAMMESA es una sociedad cuyos estados tienen solvencia limitada y que los contratos de abastecimiento son a 20 años, es que varios bancos consideran que la cuenta garantía del FODER no es suficiente para lograr un financiamiento del proyecto, sin garantía o apoyo por parte de los socios o desarrolladores”, apunta Perkins, al tiempo que recuerda: “Cabe destacar que gran parte del desarrollo de energías renovables a nivel mundial ha sido en base a financiamiento de proyectos sin garantías o con garantías limitadas de sus desarrolladores”.

Señala que si bien la Cuenta Garantía del FODER se complementa con una garantía soberana y una garantía del Banco Mundial (ambas como resguardo ante incumplimiento de pagos por parte de la compañía que administra el mercado eléctrico, CAMMESA), la garantía del Banco Mundial cubrirá 500.000 dólares por MW de potencia instalado: menos de la mitad del costo de instalación de un megavatio de potencia de energía renovable.

Varios bancos no le asignan mucho valor a esta garantía ya que responde frente a un escenario límite, en el cual el Estado Nacional pagaría la porción no amortizada del proyecto”, indica el socio de Nicholson y Cano Abogados.

Los bancos, en principio, encuentran más valioso garantías de pago sobre la energía vendida que garantías sobre escenarios límites. Es por esto que reforzar la Cuenta Garantía del Foder ayudaría mucho a posibilitar la financiación de los proyectos con garantías limitadas de sus desarrolladores”, razona.

Al respecto, concluye: “Sería interesante analizar la posibilidad de reforzar la Cuenta Garantía con la partida de la Cuenta Financiamiento del FODER. Dado determinado grado de certezas el financiamiento privado y de multilaterales está disponible. Sería muy beneficioso hacer un esfuerzo adicional respecto de las certezas de pago”.