Frente a todo tipo de comentarios que se vienen vertiendo sobre la construcción de los dos aprovechamientos hidroeléctricos a emplazar sobre el río Santa Cruz: Pte. Néstor Kirchner (ex Cóndor Cliff) y Gdor. Jorge Cepernic (ex La Barrancosa), provincia de Santa Cruz, en razón por un lado de no haber participado profesionalmente en ninguna de las etapas de estos proyectos ni en las gestiones de adjudicación de las obras, y por el otro en haberme constituido en un impulsor del aprovechamiento de la energía hidroeléctrica en Argentina, es que me siento en la necesidad de emitir opinión al respecto, motivo del presente artículo.

Antes que nada cabe mencionar que los primeros estudios para el aprovechamiento hidroeléctrico integral del río Santa Cruz fueron desarrollados a partir de la década del ’80 del siglo pasado. Gran parte de los mismos fueron realizados con participación de profesionales argentinos y financiación del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), es decir la explotación de este recurso hídrico fue siempre un anhelo del Estado nacional y de la provincia de Santa Cruz. Sin embargo, la concreción de los proyectos hidroeléctricos fue quedando sistemáticamente relegada por el alejamiento de estas obras respecto de los grandes centros de consumo de energía eléctrica.

El río Santa Cruz, cuyo caudal medio anual es de 700 m3/s, es por su magnitud el segundo río en importancia entre los de curso exclusivamente dentro del país. En razón de ello constituye una muy importante fuente energética, que viene a sumarse a los ríos que ya tienen un alto grado de aprovechamiento y que le permitieron a la Argentina un elevado grado de utilización de la energía hidráulica en generación eléctrica a partir de la década del ’60 del siglo pasado.

Vale citar que varias instituciones argentinas vinculadas a la temática vienen manifestando desde hace tiempo la importancia del empleo de las energías renovables en especial, y de la energía hidroeléctrica en particular, como forma adecuada para alcanzar una matriz eléctrica más equilibrada, apuntando a depender cada vez menos de los hidrocarburos para contribuir así a la mitigación de los cambios en los sistemas climáticos.

Por caso el Instituto Argentino de la Energía Gral. Mosconi expresó oportunamente ([1]): “Tenemos el pleno convencimiento de que el aprovechamiento del río Santa Cruz es adecuado y constituye un viejo proyecto que tuvo varias etapas de estudios impulsados por la desaparecida empresa nacional Agua y Energía Eléctrica. Los aprovechamientos hidroeléctricos Néstor Kirchner y Jorge Cepernic son plantas concebidas para operar dentro del sistema interconectado nacional».

Llama la atención entonces el énfasis que se ha puesto últimamente en los medios periodísticos sobre la inconveniencia de seguir adelante con la construcción de estas dos obras, inclusive haciendo hincapié a comentarios del Presidente de la Nación, Mauricio Macri, quien habría mencionado ([2]): «Hicimos un estudio y vimos que las represas están en el puesto número 20 entre las mejores formas de conseguir energía. Es decir, antes hay 19 opciones más viables, limpias y económicas». Y remató: «Vamos a intentar pararlas». La frase del mandatario fue motivada luego de que, en una reunión con representantes de organizaciones ambientalistas, le manifestaron su rechazo al proyecto. Alguien recordó, inclusive, que los respectivos estudios de impacto ambiental se habrían aprobado de manera irregular.

Al respecto el Comité Argentino de Presas, a través de su Presidente, Enrique Blasco, manifestó que veía con preocupación la posibilidad de que el Presidente Macri dé fin a los contratos ([3]); no obstante éste consideró que se trataría de una declaración extraoficial y confió en que se recapacite sobre la construcción de las obras que significarán para el país el aporte de una potencia instalada de 1.740 MW, una energía media de 5.300 GWh anuales (para comparación de magnitudes, las dos mayores centrales hidroeléctricas de la Patagonia: El Chocón y Piedra del Águila disponen en conjunto de una potencia instalada de 2.600 MW y generan una energía media de 7.564 GWh anuales).

Ante la referida expresión del Presidente Macri puede afirmarse contrariamente y sin temor a equivocarse que, todos los emprendimientos hidroeléctricos, de pequeño o gran porte, de pasada o de almacenamiento, se encuadran dentro de las energías renovables por aprovechar la energía del agua de los ríos sin reducir la cantidad del recurso.

Las centrales hidroeléctricas producen energía limpia proporcionando una reducción de gases de efecto invernadero que generan las tecnologías que emplean combustibles fósiles. Asimismo ofrecen gran flexibilidad operacional ya que pueden dar respuesta inmediata ante las fluctuaciones de la demanda de electricidad, por lo que constituyen el medio más eficiente y económico para dar soporte al empleo de fuentes intermitentes de energía renovable, como la solar o la eólica.

1) La cuestionada prioridad de ambos proyectos hidroeléctricos frente al orden de mérito asignado

Han aparecido comentarios respecto al orden de mérito de estas obras, como los de un editorial de un importante matutino ([4]) que expresó: “Debería revisarse el proyecto hidroeléctrico sobre el río Santa Cruz, pues encierra demasiados puntos oscuros y peligros ambientales” y más adelante continuó diciendo: desde el punto de vista de la planificación energética, el proyecto constituye un error grosero. La propia Secretaría de Energía difundió un estudio en el que analizó un inventario de 30 proyectos hidroeléctricos en todo el país, considerando criterios técnicos, ambientales y de comparación de costos y beneficios. La represa Cóndor Cliff (hoy Néstor Kirchner) se ubicó en el lugar 23°, y La Barrancosa (hoy Cepernic), en el lugar 25°”.

Es dable mencionar que el estudio de la Secretaría de Energía a que hace referencia el editorial antes referido data del año 2006 ([5]), este no tuvo en cuenta proyectos binacionales de significación como los que puede emprender el país conjuntamente con Brasil sobre el río Uruguay (aprovechamientos hidroeléctricos Garabí y Panambí), o conjuntamente con Paraguay sobre el río Paraná para la ampliación de la capacidad de generación del actual aprovechamiento hidroeléctrico Yacyretá o bien para concretar el relegado aprovechamiento hidroeléctrico Corpus Christi, o con Bolivia sobre el río Bermejo (aprovechamientos hidroeléctricos Las Pavas y Arrazayal). A su vez la mayoría de los proyectos incluidos en tal evaluación responden a concepciones y criterios de diseño desactualizados, merecen ser revisados críticamente y actualizados ya que pueden sufrir modificaciones en su diseño al tener que considerarse hoy aspectos tales como ([6]):

  • Disponibilidad de técnicas de investigación más modernas y confiables.
  • Nuevas técnicas de diseño y construcción de presas.
  • Mayor rigurosidad en la estimación del sismo de diseño.
  • Mayor rigurosidad para la estimación de las crecidas de diseño.
  • Mayores condicionantes de tipo ambiental y social para la ejecución de los proyectos.
  • Consecuencias de los impactos debidos a cambios en los sistemas climáticos.

Otro aspecto que se descuida cuando se hace referencia a la ubicación de los proyectos según un orden de mérito establecido es que las provincias argentinas son las titulares del dominio de los recursos naturales existentes dentro de sus territorios, en particular los recursos hídricos, razón por la cual el Estado nacional debe acordar con cada jurisdicción cuando intenta realizar una planificación para el desarrollo energético del país.

Puede ocurrir entonces que una jurisdicción provincial tenga una cierta planificación para su desarrollo territorial y socioeconómico y los planes del Estado nacional no sirvan a los intereses de la misma. Esto, por lo tanto, echa por tierra cualquier intento de ordenamiento de proyectos según sus méritos por más completa que sea la metodología de evaluación empleada, si no fue tenida en cuenta la opinión de cada una de las provincias involucradas.

2) Controversia suscitada sobre los impactos ambientales de ambos proyectos

Varias organizaciones ecologistas reclamaron que se detenga la construcción de las dos (re)presas en Santa Cruz, a fin de no afectar «de manera irreversible» la zona del glaciar Perito Moreno hasta tanto se garantice el «estricto cumplimiento de las leyes ambientales argentinas». Incluso, la Fundación Banco de Bosques interpuso una acción judicial ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación con ese objetivo, patrocinada por reconocidos constitucionalistas ([7]).

Por otra parte diferentes organizaciones ambientalistas expresaron en una solicitada ([8]): “Las dos (re)presas no sólo destruirán este río único sino que, en particular el embalse de la represa Néstor Kirchner genera, cuando menos, serias dudas respecto al impacto sobre la dinámica de los glaciares Perito Moreno, Upsala y Spegazzini, consagrados como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Sin estudio de impacto ambiental independiente y previo a la aprobación y comienzo de obra, sin audiencia pública y sin considerar alternativas con verdadero fundamento energético, se viola la Ley General del Ambiente (25.675), la Ley de Protección de Glaciares (26.639) y la Ley de Parques Nacionales (22.351)».

También otro artículo periodístico ([9]) afirmó entre otras cosas, que “según ambientalistas y especialistas, la hidroeléctrica podría provocar que la “ruptura” -el estruendoso espectáculo que vuelve único al glaciar- ya no vuelva a suceder”, o bien que “el nivel del agua del lago va a estar regulado por el funcionamiento de la represa y que en un día el nivel del agua podría subir o bajar con una diferencia entre 10 ó 15 centímetros. La oscilación puede producir una corriente en el frente del (glaciar) Perito (Moreno), que aceleraría la cantidad de pequeños derrumbes. El glaciar así tendrá dificultad para avanzar y tocar la costa de la Península de Magallanes y los grandes derrumbes de cada 4 u 8 años podrían no llegar a producirse”.

Es sabido que existen grupos opositores a la construcción de presas de embalse, fundamentalmente cuando estas obras incluyen la producción de energía hidroeléctrica entre los objetivos de tales proyectos. En contraposición, cuando se debate sobre los impactos no debe dejarse de apreciar los beneficios que tales proyectos brindan a la zona donde se implantan como ser: la creación de nuevas fuentes de mano de obra, el impulso al desarrollo socioeconómico local y regional, la recuperación de tierras ribereñas frecuentemente anegables, la posibilidad de atender necesidades de riego, de agua para consumo humano y para la industria, la continuidad de las vías navegables, el desarrollo del turismo y el esparcimiento, entre otros.

Por todo ello cuando se analizan estos proyectos deben considerarse tanto los impactos ambientales y sociales adversos como los favorables. Para ello es menester realizar los correspondientes estudios de evaluación de impacto ambiental (EIA) de acuerdo al estado del arte y a la normativa ambiental vigente en la respectiva jurisdicción.

Hoy en día se acepta que el fin que debe alcanzar cualquier proyecto de desarrollo es el de obtener una mejora del bienestar humano de un modo sustentable, sobre una base que sea viable económicamente, equitativa socialmente y sustentable ambientalmente. Entonces para que un proyecto sea aceptable la protección del medioambiente debe ser tan determinante como la seguridad de la presa, y por lo tanto debe ser analizada con el mismo nivel de importancia que se le asigna a la cuestión económica o la relativa a la ingeniería misma.

Entendiendo a la EIA de un aprovechamiento hidráulico de uso múltiple como un proceso de evaluación riguroso, coordinado interdisciplinaria e interjurisdiccionalmente, para detectar aspectos ambientales positivos y negativos, inducidos directa e indirectamente, esta resulta ser la herramienta adecuada para poder alcanzar una eficiente asignación de recursos y responsabilidades mediante estudios, acciones y medidas para mitigar o prevenir los impactos del proyecto.

Si el estudio no fue debidamente realizado aún deberá completarse cuanto antes para terminar con los planteos contrarios que se vienen realizando y conocer a su vez los planes de acción respectivos que sea menester ejecutar.

3) La operación de la presa Néstor Kirchner y el eventual impacto sobre el glaciar Perito Moreno

En el artículo periodístico ya citado (9) se afirmó que la obra hidroeléctrica podría provocar alteraciones en el frente del glaciar Perito Moreno, acelerando la cantidad de derrumbes.

Sobre este particular enfoque, que sirvió de argumento para seguir cuestionando el proyecto voy a resumir algunas consideraciones que elaboré en su oportunidad ([10]). En el citado documento expresé: “Que el glaciar no llegue a la península Magallanes (cerro Buenos Aires) encerrando al brazo Rico, hecho que da lugar a la formación del lago Rico, es más factible que se deba al retroceso que están teniendo todos los glaciares de la zona conocida como del “Hielo Continental”, lo concreto es el cambio registrado en los sistemas climáticos, por ejemplo se sabe que la temperatura media anual en zonas próximas ha aumentado considerablemente (por ej. en la ciudad de Río Gallegos la misma aumentó 2.5º C en el período 1931-1990.

Además otra evidencia del proceso de calentamiento lo observamos en el ascenso progresivo de la isoterma de 0º C , que refleja la ubicación de la línea de nieve en alta montaña, fiel reflejo de la reducción de áreas de acumulación nival en la cordillera de los Andes desde Cuyo hasta Tierra del Fuego.

El proceso futuro de un mayor derrumbe de los colosales bloques de hielo desde el frente del glaciar Perito Moreno interpreto se debería fundamentalmente al propio calentamiento del ambiente mencionado, teniendo mis dudas si la corriente de agua sobre la superficie del lago Argentino, en caso de producirse, pudiera influir sobre estos derrumbes.”

Una condición de proyecto de la presa Kirchner fue que el embalse formado por la misma no supere la máxima cota de oscilación del lago Argentino para así no generar interferencias con el natural comportamiento del lago mismo y sus glaciares, y que además la operación de este embalse garantice que su nivel acompañe las oscilaciones naturales del lago Argentino.

Los estudios hidrológicos fueron realizados, existiendo un documento técnico que puede consultarse en el Comité Argentino de Presas, donde figura toda la información relacionada con este requerimiento y las soluciones a las que arribaron los proyectistas ([11]).

Para comprender la complejidad del sistema hídrico estudiado, como dato significativo cabe mencionar que frente a eventos extraordinarios de rotura del glaciar, el lago Argentino creció del orden de 70 cm en un día. También fue considerado en los estudios que cuando ocurran simultáneamente vientos de magnitud, muy frecuentes en la región, la altura de ola que se forme afectará tanto al nivel extraordinario del lago Argentino como al del futuro embalse de la presa Kirchner.

En este estudio se tuvo en consideración en todo momento la existencia del glaciar Perito Moreno, evaluando cualquier tipo de restricción que fuera menester adoptar de modo de evitar generarle algún impacto al mismo. Asimismo el régimen del río con presencia de picos de caudal puntuales producidos por la rotura del glaciar obligó a los especialistas a introducir un análisis especial de los caudales que circulan por el mismo.

En resumen, afirmar que el embalse de la presa Kirchner puede afectar el normal funcionamiento del glaciar Perito Moreno parece por lo menos aventurado. Los que expresan ese cuestionamiento deberían consultar los estudios ya realizados y si la comunidad científica considera insuficiente la metodología empleada en lo hasta aquí analizado en relación a esta problemática, recién podrá plantearse la necesidad de una revisión de los estudios hidrológicos.

4) Necesidad de completar el proyecto

Considerando lo expresado en (1) por el IAE Gral. Mosconi cabe afirmar que la concepción del proyecto de ambas obras debe ser integral, y por lo tanto debe incluir como condición sine qua non el sistema de transmisión en extra alta tensión entre las centrales hidroeléctricas y los grandes centros de consumo.

En tal documento se expresa que el sistema de transmisión en 500 kV existente entre Choele Choel y Río Gallegos, construido en la última década y que pasa por la localidad de Piedrabuena, punto de vinculación con las centrales hidroeléctricas en cuestión, no puede evacuar la totalidad de la energía que será generada por las mismas.

Al respecto la ampliación de tal sistema aún no habría sido proyectado, el mismo tiene varias alternativas técnicas y hay que tener en cuenta que incidirán además otros proyectos de generación de la Patagonia como la central térmica a carbón de Río Turbio y la futura central térmica a gas a construir en la isla de Tierra del Fuego.

Citas

([1])  “POSICIÓN DEL INSTITUTO ARGENTINO DE LA ENERGÍA GRAL. MOSCONI SOBRE LA CONSTRUCCIÓN DE LAS OBRAS HIDROELÉCTRICAS SOBRE EL RÍO SANTA CRUZ”, Buenos Aires, 10/03/2015.

([2]) “EL GOBIERNO ESTUDIA PARAR LA CONSTRUCCIÓN DE LAS REPRESAS EN SANTA CRUZ”, fuente: [email protected], 28/12/2015

([3]) “SECTOR HIDROELÉCTRICO CUESTIONA INTENCIÓN DEL GOBIERNO DE FRENAR PROYECTOS EN SANTA CRUZ”, fuente energiaestrategica.com, 30/12/2015

([4]) “DOS VERGONZOSAS REPRESAS”, Editorial del diario LA NACIÓN, Buenos Aires, 02/01/2016.

([5]) «EVALUACION EXPEDITIVA DE APROVECHAMIENTOS HIDROELECTRICOS»; EBISA, Secretaría de Energía de la Nación, Buenos Aires, Argentina, octubre, 2006.

([6]) “POTENCIAL Y DESARROLLO DEL SECTOR HIDROELÉCTRICO ARGENTINO”, G. Malinow, Buenos Aires, octubre, 2013.

([7]) MEDIDA CAUTELAR ANTE LA SUPREMA CORTE DE JUSTICIA POR INCONSTITUCIONALIDAD DE LA LEY 26.854”, patrocinador: Fundación Banco de Bosques, octubre 2015.

([8]) “SALVEMOS EL RIO SANTA CRUZ, NO PONGAMOS EN RIESGO AL GLACIAR PERITO MORENO”, aval de quince ONG’s ambientalistas.

([9]) “GLACIAR EN RIESGO: UNA REPRESA AMENAZA AL PERITO MORENO”, diario Clarín, Buenos Aires, 26/10/2014.

([10]) “ALGUNOS COMENTARIOS SOBRE LA OPERACIÓN DE LA PRESA PTE. NÉSTOR                       KIRCHNER (EX CÓNDOR CLIFF) Y EL HIPOTÉTICO IMPACTO SOBRE EL GLACIAR PERITO MORENO, Guillermo Malinow, Buenos Aires, 27/10/2014.

([11])  “SISTEMA CÓNDOR CLIFF-LA BARRANCOSA: DISEÑO DE PRESAS Y OPERACIÓN DE EMBALSES AJUSTADOS POR CONDICIONANTES AMBIENTALES”, Reyna, Santiago et. al., Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, Universidad Nacional de Córdoba, VI Congreso Argentino de Presas y Aprovechamientos Hidroeléctricos, Neuquén, noviembre, 2010.