Buenos Aires sigue en la dulce espera de la adhesión a la ley de generación distribuida. Pasaron más de nueve meses desde que la Cámara de Diputados de Buenos Aires diera media sanción a la adhesión a la Ley Nacional N° 27.424 y todavía se espera la decisión por parte del Senado. 

Puntualmente, el proyecto ley bajo expediente D 169 2021 – 2022 salió de diputados el 14 de mayo, pero recién el 30 de junio ingresó por mesa de entrada de la cámara alta bonaerense. 

A partir de allí pasó por la comisión de usuarios y consumidores (entró el 7 de julio), la cual no emitió despacho por pedido de moción de preferencia, y por la de ambiente y desarrollo sostenible, donde se aprobó por mayoría sin modificaciones casi cuatro meses después desde que recibió la iniciativa. 

Como consecuencia, el proyecto ya tiene despacho legislativo en el Senado y está a la orden del día desde el 13 de diciembre, pero como Argentina se encuentra en período de sesiones extraordinarias, salvo que haya un llamado particular, la iniciativa no se podrá tratar antes del 3 de marzo de este año, fecha en la que se abren las ordinarias. 

Sobre esta demora existente, Juan Manuel Montagnino, cofundador de ECONEP Energy, dialogó con Energía Estratégica y señaló que “es crítico poner en funcionamiento la generación distribuida en la provincia de Buenos Aires”. 

“Edesur y Edenor ya tienen el proceso funcionando en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Y actualmente, una industria PyME podría tener su propio parque de generación, mejorar sus costos y suministro ante cortes u otros eventos, por menos de lo que le sale comprar un compresor o una caldera”. 

“Los industriales están muy interesados por los bajos costos y la larga vida útil. Actualmente tenemos más de veinte proyectos en AMBA, pre-aprobados, esperando que se implemente la ley para poder gozar de sus beneficios”, agregó

Justamente los usuarios pueden implementar los sistemas fotovoltaicos, pero sin la adhesión no pueden acceder a los incentivos o créditos que establece el marco normativo, como por ejemplo el Certificado de Crédito Fiscal. 

Y de continuar sin la aprobación por parte del poder legislativo bonaerense, la generación distribuida en Argentina probablemente no cumpla con los objetivos planteados en el Plan Nacional de Energía y de Cambio Climático de 2017, el cual estipula alcanzar los 56.479 usuarios-generadores al 2030. 

Aunque también es preciso mencionar que hasta ahora no se logró las metas de 2020 y 2021, de 10.314 y 14.563 U/G, respectivamente. 

“Además, que PBA adhiera, dinamizará la economía PyME, mitigaría la generación de Co2, y nos permitiría seguir haciendo crecer el sector renovable, que tiene francas capacidades exportadoras, y que no recibe ni el 5% de los subsidios de la generación fósil”, aseguró Montagnino.