¿Cómo están planificando proyectos los desarrolladores de cara a una ronda 3 teniendo en cuenta las restricciones en transporte y los bajos precios?

Existe una gran cantidad de proyectos en desarrollo en el país. En Renovar 2 se presentaron 228 proyectos por más de 9 GW de potencia y a eso hay que sumarle los proyectos que no llegaron a un acuerdo con un socio estratégico, los que no lograron el RTBid a tiempo y los que no tienen capacidad de conexión con la infraestructura actual. Esto demuestra que es un mercado con mucha competencia y la calidad del proyecto (junto con la financiación) empieza a ser un diferencial cada vez más importante para tener la mejor rentabilidad posible  considerando la caída en los precios adjudicados.

¿Van a competir en la ronda 3?

Es importante que se conozcan lo antes posible las fechas y el detalle de las ampliaciones de la capacidad de transporte que se van a realizar en los próximos años, con fechas concretas de entrada en operación, para tener un mejor panorama sobre cuáles son los proyectos que podrían presentarse en una futura licitación.

A la hora de desarrollar proyectos… ¿es una complicación que sigan bajando los precios?

La caída en los precios de la licitación obliga a los desarrolladores y sponsors a optimizar los proyectos para obtener la misma rentabilidad con menores ingresos. Una variable importante es reducir los precios de EPC, tanto por la caída en los precios de los módulos y mejoras en su eficiencia así como por la curva de aprendizaje a medida que los epecistas van ganando experiencia en el país y aparecen más subcontratas generando competencia.

Por otro lado, una financiación competitiva puede variar significativamente la rentabilidad del inversor. Hoy por hoy, las opciones que ofrecen los bancos de desarrollo que estuvieron activos hasta ahora (IDB, IFC) no solo son caras sino que son limitadas en cuanto a los fondos que pueden destinar a financiar renovables en Argentina. De a poco empiezan a aparecer otras entidades financieras dispuestas a entrar en el mercado con opciones un poco más atractivas, aunque algunas tienen limitaciones como exigir componentes de determinado origen (lo cual suele ser un problema mayor para los solares que los eólicos).

Por otro lado, a medida que el mercado se desarrolla, algunos inversores parecerían ganar más confianza en el país y bajar sus expectativas de retornos, aceptando rentabilidades menores que las que exigían en la Ronda 1.

¿Se puede conseguir financiamiento y construir los proyectos con precios por debajo de 40 dólares?

En mi opinión, y ya lo vimos en la Ronda 1 & 1.5, hay proyectos que van a enfrentar muchas dificultades a la hora de conseguir financiación. No solo porque los precios bajos (en proyectos que no tienen un recurso excelente) generan retornos a nivel proyecto que en algunos casos están por debajo de las tasas de interés all-in, con lo cual no tiene sentido financiarlos, sino también porque hay sponsors que no tienen la experiencia o el balance necesario para acceder a la financiación que está disponible, y si lo hacen es contra unas garantías que muchas veces son demasiado restrictivas.

¿Y cómo se va a dar el escenario?

Imagino que varios de los proyectos que se adjudicaron se van a vender en el mercado a empresas que puedan acceder a una financiación más competitiva. La pregunta es si éstas empresas habrán ganado una confianza suficiente en el país como para comprar proyectos a precios de MWh más bajos de los que presentaron a la licitación (si es que se presentaron) y pagando un precio de compra mayor (porque un proyecto con PPA es más caro que una opción de compra sujeta a adjudicación que es la modalidad que suele usarse en la licitación). Esto pasó en las rondas anteriores, habrá que ver si vuelve a pasar con la caída de los precios que vimos en la ronda 2.

¿Qué cambios debería aplicar el Gobierno en las próximas licitaciones?

Es muy importante que las reglas de juego estén claras y se respeten. Las garantías se deberían ejecutar a todos los que no cumplan los plazos y condiciones, sean entes públicos o privados. Esto es en beneficio de todos, ya que al gobierno no le genera ninguna ventaja adjudicar proyectos y que luego no se lleven a cabo porque tiene que cumplir su obligación bajo la ley 27.191.

En este sentido creo que habría que revisar cómo se calcula el balance de cada empresa que le permite presentarse como socio estratégico y limitar el número de MW a adjudicar a cada empresa, al menos hasta que demuestren avances considerables en las obras.

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