En Latinoamérica, distintos países van cambiando su matriz energética. Uno de estos es Ecuador, que persigue una electrificación con fuentes renovables locales apoyadas por gas importado.

Industrias muy importantes como la camaronera y la automotriz irán presenciando esa transición en los próximos años, de acuerdo con autoridades de gobierno. 

«Vamos a introducir un cambio importante», introdujo René Ortiz, ministro de Energía y Recursos Naturales No Renovables de Ecuador, durante un conversatorio con Eduardo Rosero Rhea, presidente de la Asociación Ecuatoriana de Energías Renovables y Eficiencia Energética (AEEREE).

Y precisó, en referencia aquellas industrias: 

“ vamos a hacer que nunca más utilicen diésel”.

“vamos a hacer que utilicen electricidad limpia”.

Sobre este tema, el flamante ministro de Energía resaltó que esto significará un salto importante para la reducción de los gases de efecto invernadero a un menor precio. 

Días atrás, Enith Carrion, subsecretaría de Generación y Transmisión Eléctrica del MERNNR advertía un potencial de “884 MW renovables factibles a corto plazo en el continente y unos 7 MW en las Islas Galápagos”. 

Gobierno de Ecuador releva 900 MW de energías renovables factibles para ingresar al sistema

Aquellos están contemplados en el Plan Maestro de Electricidad de Ecuador que dispone como necesaria una ambiciosa expansión del parque de generación y transmisión.

De allí que, su planificación al 2027 incluya dos grandes Procesos Públicos de Selección (PPS) por Bloques de ERNC que incorporarán en una primera ronda 200 MW -convocatoria prevista para junio de este 2021- y luego 400 MW-cuya entrada en operación está estimada para 2023-.

También habrían lanzamientos de Bloques específicos para geotermia por 50 MW (con COD en 2026) y distintas apuestas por proyectos hidroeléctricos de pequeña y gran envergadura.

Aquellos son procesos adicionales a los ya convocados, tales como el fotovoltaico El Aromo (200 MW), el eólico Villonaco II y III (110 MW) y el parque Conolophus (14,8 MWp en fotovoltaica y 40,9 MWh en almacenamiento).

Aquellos, en palabras de René Ortiz: “marcaron un punto importante del lanzamiento de Ecuador a la generación fotovoltaica y eólica de escala industrial”. 

Y reforzó: «El cambio hacia las energías renovables es universal».

Para apoyar una cobertura de la demanda efectiva con fuentes “limpias”, el ministro también aseguró que hay «un convenio gigantesco de 300 millones de dólares en ejecución solo para eficiencia energética del sector acuicola”. Con lo cual, el cambio va a repercutir principalmente en las provincias costeras. 

“Esto también significa algo muy importante especialmente en estas épocas de Covid-19, porque será un gran generador de empleo. Las actividades de electricidad renovables sumarán 260 mil plazas de empleo, que tiene un efecto multiplicador del 5%”, agregó el ministro.