Por contratiempos la obra fue largamente postergada. Pero finalmente se liberaron los prometidos fondos por 11.969.565 de pesos del Ministerio de Ciencia y Tecnología, a través del Fondo Argentino Sectorial (FONARSEC), y las partes comprometidas con el proyecto harán lo propio para que finalmente El Borbollón comience a tratar sus residuos.

En aquel basural van a parar los residuos de casi el 80 por ciento del área metropolitana del partido de Las Heras. Y es por eso que EMESA, la Municipalidad de Las Heras, la empresa Tecnologías y Servicios Ambientales (TySA) y la Universidad Nacional de Cuyo, conformaron un Consorcio Asociativo Público/Privado para tratar aquellos desechos.

En principio se instalará un biocompresor proveniente de Italia y 2 turbinas con tecnología de punta de 65 KW traídas desde Estados Unidos, que representan una potencia instalada de 130 KW. Juan Carlos Luna, experto en la temática, Gerente General de TySA y Coordinador Ejecutivo del proyecto, cuenta a Energía Estratégica que finalmente en agosto podrían comenzar a generar energía eléctrica.

Precisa que en junio lanzarán una licitación para la obra civil del proyecto y paralelamente se avanzará del mismo modo en la parte eléctrica. “Calculamos que en agosto va a estar operativo, ya con generación de energía completa”, remata.

Consultado sobre la posibilidad de participar en licitaciones específicas para proyectos de bioenergías, anunciadas por el Ministerio de Energía y Minería, el Gerente General de TySA señala: “lo estamos evaluando con nuestros socios para ver qué perspectiva tenemos”.

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Cuenta que, por un lado, están esperando resultados de los valores de biometano que generen a partir del tratamiento de sus residuos, y por otro, esperan el pliego de Bases y Condiciones que pueda lanzar la cartera que preside Juan José Aranguren.

En cuanto a la propuesta que el mes pasado desarrolladores de proyectos de biogás le llevaron al Ministerio de Energía, mediante una carta a la que este medio tuvo acceso, Luna coincide con lo propuesto. Para el especialista debiera haber una discriminación entre proyectos de cultivo dedicado y aquellos de rellenos sanitarios; además de permitir la presentación de proyectos menores a 1 MW.

No obstante, revela que en El Borbollón se podrían instalar 1 MW de potencia pero en tramos sucesivos. Otro de los puntos que resalta Luna que debieran tenerse en cuenta es el plazo de la firma de contratos de compra de energía (PPA, por sus siglas en inglés), que en la Ronda 1 del Programa RenovAr fueron por 20 años.

Destaca que éstos debieran ser por 5 a 10 años, que son los contratos para la adquisición de residuos que actualmente se celebran. “Estos son los plazos que debiéramos considerar”, subraya.