¿Cuál es su balance de este año en relación a negocios relacionados energías renovables en México?

Este año fue complicado. Este no se obtuvieron muchos permisos nuevos, por lo que se trabajo con aquellos que fueron impulsados por la Reforma en los últimos 3 años.

¿Cómo recibieron la cancelación de la subastas del CENACE?

Esto impactó fuerte. Fundamentalmente en los inversionistas por temas de credibilidad. Sin embargo, creo una coyuntura importante a la que se voltearon buscando a privados muchas empresas que tenían proyectos en subasta.

Esto significó también nuevas oportunidades…

Sí. Es un momento de gran oportunidad para las empresas mexicanas, porque tenemos la posibilidad de que esta energía que iba para CFE quede en el mercado entre privados.

¿Cuáles son los retos ahora?

Actualmente, el reto se encuentra en la bancalización estos contratos, porque las figuras del nuevo mercado no cumplen con el trade record en un tiempo específico para poder calificar como bancables.

Entonces, lo que buscamos son métodos innovadores mediante instrumentos financieros para volver realidad estos proyectos que estaban pensados para las subastas, pero ahora con los privados.

En los nuevos contratos con privados ¿cuántos años se exigen para la compra y cuántos en la venta?

Nosotros estamos haciendo transacciones de compras de energía por unos 10 años, para poder tener precios competitivos. En detalle, los contratos que estamos manejando son a 10, 12 y 15 años.

El reto está en los contratos de energía con usuarios finales porque piden 2 o 3 años y me atrevo en afirmar que hasta 5 años. Los consumidores indican que ante un mercado cambiante al que estamos viviendo respecto a tarifas, no se quieren amarrar a largo plazo.

Regulus actualmente está trabajando en la exportación e importación de energía eléctrica, así como con Transacciones Bilaterales Financieras, iniciamos operaciones en Julio de este año y compramos y vendemos aproximadamente entre 6,000 a 12,000 MWh mensuales. Buscamos tener coberturas renovables, porque en México tenemos un déficit de energía barata. Entonces, en un mercado de costo como el que tenemos en México, a nosotros identificar contratos de energía renovable no resulta favorable porque logramos despachar nuestras ofertas al costo más competitivo.

¿Qué proyecciones realizan para el año próximo?

Vamos a incrementar nuestras transacciones de Importación y Exportación. Adicionalmente buscamos tener un portafolio de energía renovable de cuando menos 60% de nuestras transacciones, aunque actualmente el mercado no nos permite llegar a eso ahora, porque al haber tanta limitación de permisos optamos por retirar energía del mercado que está compuesta por un mix de tecnología bastante importante.

Nuestro enfoque es optar por contrato renovables, no sólo porque es una tendencia que se viene sino también por un tema de costos.

Nosotros esperaos seguir incrementando la compra de energías renovables, no solo por un tema de costos si no por contribuir en nuestro día a día en reducir las emisiones de carbono al medio ambiente.

Cuando me habla de precios competitivos en el mercado, ¿en qué precio ronda la energía eólica y solar?

Para usuarios finales, la energía eólica está quedando en unos US$75 a US$90 y la energía solar un poco más abajo, entre los US$66 y los US$88. El mercado mayorista en promedio te muestra precios de US$100 en la zona donde buscamos operar, por lo que las energías renovables resultan un producto muy atractivo.

¿A qué adjudica la variación en los precios respecto a las subastas?

La tecnología en las manufacturas de equipos de generación son cada demás competitivos y también los esquemas de financiamiento de capitales en otras partes del mundo son cada vez mejores. Para obtener costos competitivos nosotros compramos a largo plazo y la colocamos con nuestros clientes en plazos de corto plazo.

Además, nosotros tenemos que hacer ese incremento en los precios para incluir el valor que debemos dejar como garantía de que esa energía sea llevada desde el generador al usuario final – hay fianzas y garantías de cumplimiento que nosotros debemos llevar a cabo para dar confiabilidad la red y esto hace que se encarezca el precio en la comercialización-.

Nos preocupa que el precio sea mayor que el de las subastas del CENACE, sobre todo por el riesgo país. El 20% de nuestra cartera actual nos indica que asegurarle el precio más bajo no es tan relevante como sí lo es asegurarle energía 100% renovable, ya nos lo exigen.