Energía Estratégica está participando del evento ANDREC, congreso de energías renovables que se está desarrollando en Bogotá.

Uno de los paneles más destacados tuvo que ver con el desarrollo de los contratos de abastecimiento de energía (PPA, por sus siglas en inglés) entre generadores y empresas e industria (bilaterales) y la posibilidad de financiarlos.

El espacio fue moderado por Juanita Fonseca Duffo, abogada especialista en energía del estudio Gómez-Pinzón, y participaron Olga de Narváez, Directora de Inversiones del BID Invest; Daniel Arango Uribe, Director de Energía de Bancolombia; y Astrid Jarrousse, Directora para la región andina de Proparco.

Allí de Narváez planteó que para el desarrollo de acuerdos PPAs entre privados de energías renovables es necesario que el Gobierno de Colombia instrumente una “estandarización” del mercado.

“Tenemos que generar una dinámica en los contratos bilaterales que hoy en día no existe”, enfatizó la Directora del BID Invest.

Agregó que “En la medida que logremos eso, se generará una dinámica alrededor de contratos bilaterales más fácil para financiarlos”. Y opinó: “los contratos uno a uno siempre generan mucha más complejidad”.

En ese sentido, Arango Uribe de Bancolombia respaldó los dichos de la funcionaria del BID. Destacó que el mercado entre privados de energías renovables está en un proceso de maduración y que podrían convivir con procesos licitatorios impulsados por el Estado colombiano.

Por su parte, Jarrousse del Proparco, institución financiera de desarrollo propiedad de la Agencia Francesa de Desarrollo y accionistas privados, estuvo de acuerdo con la necesidad de que el Gobierno estandarice el proceso de contratos entre privados, sosteniendo que “hay mucha experiencia en el mundo” a la cual imitar.

“La subasta a largo plazo va a permitir también estandarizar un poco estos PPA en el país”, consideró la directiva de la entidad francesa.

Para graficar lo positivo de esta homogenización del mercado, Jarrousse evocó una experiencia que tuvieron en Chile en el año 2013. Contó que allí financiaron un proyecto solar de 25 MW que tenían como contraparte a empresas mineras.

Precisó que los contratos fueron celebrados a plazos de entre 20 a 21 años, que el crédito apalancó el 80% del proyecto y que la extensión fuea 15 años.

“El enfoque principal fue analizar el riesgo del negocio de la contraparte. En este caso, una empresa de minería, da seguridad en el tiempo”, cerró la directiva de Proparco.