La famosa Ley Larga de Distribución se desarmó en tres para que pueda ser tratada de manera más dinámica en el Congreso.

Una de las partes se presentó el año pasado. Se trata del proyecto de Ley de Portabilidad Eléctrica. Pero desde hace 8 meses se encuentra en el despacho de la Comisión de Minería y Energía de la Cámara de Diputados y Diputadas de Chile.

Según fuentes del sector, este parate está afectando también al desarrollo de sus otras dos partes: el proyecto de Recursos Energéticos Distribuidos y el de Calidad de Servicio, que aún no fueron ingresados.

Sin embargo, desde la industria de las renovables no pierden la esperanza en que más temprano que tarde los tres proyectos puedan pasar exitosamente por el Congreso.

Uno de los proyectos más atractivos es el de Recursos Energéticos Distribuidos. ¿Qué pretende? En diálogo con Energía Estratégica, la experta en el tema Aura Rearte, flamante directora de Estudios y Regulación de la Asociación Chilena de Energía Solar (Acesol), comenta que pueden resaltarse al menos tres aspectos.

Por un lado, la integración de los clientes libres (desde 500 kW) a la autogeneración a partir de fuentes de energías renovables, que hasta el momento no está permitido.

“Si tú eres un cliente pequeño, de 600 kW, 1 MW o 1,5 MW, que todavía son usuarios chicos, no puedes tener una planta de autoconsumo, sólo de PMGD (Pequeños Medios de Generación Distribuida), que son proyectos de hasta 9 MW”, explica Rearte.

Y agrega: “Es decir, podrías autogenerar pero en una modalidad de inyección donde debes transformarte en generador y hacer balances de transferencia con el Coordinador, entre otros trámites. Y esto está siendo muy poco atractivo para empresas pequeñas”.

Cuenta además que esto también es un problema para los clientes regulados que por sus condiciones evalúan pasarse a libres. “Muchas veces no lo hacen por la carga administrativa que implica modificar su conexión de autogeneración a PMGD”, indica la experta, ex funcionaria de la Comisión Nacional de Energía (CNE).

Aclara que para introducir esta modificación, prácticamente lo único que se requiere es modificar la letra fría de la actual normativa: “Donde sólo dice regulado habría que agregar libre”, grafica. De este modo los usuarios mayores a 500 kW se podrían incorporar al mercado de la autogeneración, lo que facilitaría un gran número de conexiones.

Cabe recordar que la Ley 21.118 de noviembre 2018 permite a los usuarios conectar fuentes de energías renovables de hasta 300 kW.

Aura Rearte, directora de Estudios y Regulación de ACESOL

Mejora en la planificación

Otro punto incluido en el proyecto de Ley de Recursos Energéticos Distribuidos (el cual se sigue trabajando), explica Rearte, es la planificación de la expansión de las redes de distribución. “Hoy la distribuidora lo hace sin integrar a todos los actores, y si integra a algún actor es por su propia voluntad”, asevera la directora de ACESOL.

Y amplía: “El proyecto propone que se consideren a todos los agentes; que se haga una planificación que tenga una duración razonable (como todos los años, por ejemplo) y que involucre a los que estén interesados en desarrollar proyectos de generación en distribución”.

“Es como se hace en la planificación de la transmisión, pero que acá la distribuidora tenga un proceso más reglado respecto a cómo considerar a los otros agentes y que después se tenga que cumplir con esa planificación comprometida”, indica Rearte.

¿Qué tipo de actores deberían ser consultados? La experta precisa que no sólo a los generadores distribuidos, como PMGDs, sino a empresas de electromovilidad, como centrales de buses y flotas de taxis eléctricos, ya que consumen gran cantidad de energía e interactuarían con la red, y, además, a empresas ligadas al mercado inmobiliario urbano.

Otro punto del proyecto, agrega Rearte es el de la planificación de la transmisión. “Hoy la tarificación de la transmisión que hace la CNE consta en pedirle información a las distribuidoras, pero éstas no tienen registros de los futuros generadores ni las futuras demandas. Entonces para que este proceso quede bien reglamentado en distribución, con toda la información necesaria, va a permitir que se planifique adecuadamente la transmisión”, destaca.

“Hoy en día hay subestaciones sin capacidad por inyecciones de PMGD. Entonces la idea es que, con un análisis de eficiencia, se consideren adecuadamente para que puedan evacuar aguas arriba la generación”, enfatiza la especialista.

Agregados de ACESOL

Consultada si desde ACESOL están evaluando algunos pedidos dentro del proyecto de Recursos Energéticos Distribuidos, Rearte anticipa qué sí. Uno de ellos, adelanta, será que se establezca una meta de potencia instalada en Generación Distribuida y que se definan acciones para poder arribar, como pudiera ser la creación de créditos para la adquisición de fuentes renovables.

“Hoy tenemos 80 MW de Generación Distribuida (menor a 300 kW). Es un número bajo, todos los actores saben que es bajo y a todos nos gustaría que fuera mayor, pero hasta que no se fije una meta y acciones conducentes para lograrla, ya está claro que por la propia dinámica actual no va a avanzar mucho más rápido”, observa la experta.

Y cierra: “Para ACESOL es súper importante que este proyecto ingrese al Congreso y se debatan estos temas”.